lunes, 7 de noviembre de 2016

Sistema y modelo

Hace unos días recibí un mail de un lector:  “Como lector y seguidor de usted, me resulta tremendamente interesante la oportunidad que ofrece a sus lectores de hacerle llegar sus cuestiones e inquietudes respecto a asuntos económicos a través de este medio por el que le escribo. Por mi parte no puedo dejar pasar la oportunidad de preguntarle lo siguiente como joven ingeniero de esta nueva "era de la información".
Por un lado, es bien sabido que a lo largo de las décadas la tecnología ha ido propiciando un ahorro en la mano de obra por parte de las empresas y por tanto incrementado su productividad. Juzgando por este fenómeno las empresas deberían  marchar realmente bien, sin embargo veo que, salvando a una élite de empresas, la situación no es así. Por el contrario, (aparentemente) las empresas pasan por grandes dificultades. Me pregunto "dónde están" esos incrementos de productividad.
Por otro lado, conozco algunas de sus opiniones al respecto, pero no acabo de escuchar respuestas claras de ningún economista en relación al siguiente problema: En un panorama en el que se está progresivamente pasando de la clásica sustitución  por máquinas de los "brazos y piernas" de los trabajadores a la sustitución por máquinas del intelecto y de las habilidades cognitivas de los mismos, ¿cómo se resolverá la paradoja de un sistema futuro en el que las empresas disparan su productividad y producción prescindiendo de la casi totalidad del factor humano mientras existe una mayoría de la población que no puede absorber esos bienes producidos precisamente porque se ha prescindido de ellos en el proceso productivo? La renta básica no parece ser una solución viable para un estado que ni siquiera puede garantizar las pensiones a medio plazo. ¿Es esta la muerte del sistema actual para dar lugar a un sistema basado en el reparto de recursos? ¿No sería adecuado que a cada persona le corresponda una parte de las ganancias de productividad de la sociedad donde vive por el mero hecho de ser integrante de ella?
Muchas gracias y espero que las cuestiones no tengan que ver demasiado con mis bastante limitados conocimientos en economía”
Mi respuesta:
“En España como conjunto la productividad no está creciendo, al revés. Aumentó entre el 2009 y el 2013 debido a la oleada de despidos que se produjeron, pero luego decreció y así sigue. Claro que analizando subsectores concretos e incluso empresas, la cosa cambia. Pero por encima de todo eso una realidad: existe un exceso de oferta de todo.
Lo otro que Ud. plantea ya lo planteó Marx. Al aumentar enormemente la productividad y producirse una concentración de empresas por actividades formando oligopolios, los costes de producción se hundirán en los bienes básicos alcanzando un precio asumible para las rentas básicas.
Al sistema, asumiendo que se cumplan los timings de estos pasados siglos, aun le quedan algunas décadas; lo que si se halla en cambio es el modelo que entró en crisis en el 2010. De nuevo suponiendo que se cumpla lo que sucedió en términos temporales en la pasada crisis sistémica: la Depresión, para el 2025 el nuevo modelo se hallará totalmente implantado y aceptado”
A principios del S. XIX, al finalizar las Guerras de Coalición, se produjo un cambio de Sistema, y el final del precedente, y del modelo con que concluyó, fueron especialmente duros. Queda Sistema Capitalista, pero crecientemente deteriorado y su final, puede suponerse, será complicado: siempre ha sido complicado el fin de un Sistema.
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

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