Hay un hecho que está pasando actualmente desapercibido por el conjunto de los inversores, más preocupados por factores como la desaceleración económica global, o la caída de los precios del petróleo. Este es la fuerte subida de los activos corporativos tóxicos en EE.UU.
Según los últimos datos publicados por S&P Capital IQ, la “deuda corporativa en dificultades” se disparó en el mes de febrero un 15% hasta totalizar 327.800 millones de dólares. El número de compañías estadounidenses con “deuda en dificultades” aumentó en febrero un 128% respecto al año pasado.
Como veremos en los gráficos posteriores, la última vez que este tipo de “deuda mala” alcanzó los niveles actuales fue en noviembre de 2008, y la última vez que se disparó el número de emisores en dificultades fue en octubre de 2008; Lehman había declarado la bancarrota en Septiembre.