viernes, 2 de diciembre de 2011

“Grecia nunca pagará lo que debe y otros seguirán el mismo o parecido camino…”

"Ahora que se habla de una nueva Eurozona ¿Para sólo 9 países? la historia de la quiebra de Grecia vuelve a primer plano. Comenzó con una condonación de la deuda del 21% y los mercados se sobresaltaron. A continuación se barajó el perdón del 50% de la misma y ahora en Grecia se plantean no devolver el 75% del dinero que les hemos prestado el resto de los países del mundo. Hay palmeros y mariachis en las Bolsas, que dicen que eso ya está descontado, pero a nuestros especialistas no les salen las cuentas. Alguien, digo yo, tendrá que pagar la cuenta, la barra libre de los griegos ¿no? La guerra a favor y en contra de los eurobonos va por esa línea. Los bancos quieren que los contribuyentes, sí o sí, paguemos sus platos rotos. Estas y otras feas costumbres son las que empujan a los europeos hacia el euroescepticismo. Lo más reciente es que el 80% de los alemanes no quiere eurobonos y recela de la zona euro. Y lo peor es que el ejemplo de Grecia lo seguirán otros países, con quitas muy variopintas. Ya lo verá. Tiempo al tiempo", me dice el estratega de un gran banco de inversión.

“Sí, por ahí pueden venir los tiros: dilación en el tiempo de los pagos y menor cuantía. Por ejemplo, convertir la deuda (el bono) a 10 años en el mismo bono pero a 30 años. 30 años, sí 30 años, o más. Toda una vida”, añade.


“Y si hay alguna duda: Grecia podría no alcanzar su objetivo de beneficios para el próximo año tras la ronda de privatizaciones debido al recrudecimiento de la coyuntura económica europea, según ha asegurado el director del Fondo de la República Helénica de Fondos para el Desarrollo, Costas Mitropoulos, encargado de vender los activos del Estado….” sentencia


***


El sabio refranero español repasa este caso:


De aquí a cien años, todos calvos Formas alternativas: Dentro de cien años, todos calvos.
Al cabo de cien años, todos seremos calvos.
Al cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
Antes de mil años, todos estaremos calvos.
En cien años, todos calvos.
De aquí a cien años, todos seremos calvos.

Tiene un doble matiz bastante dispar. Por un lado puede remarcar la importancia de no fiar las cosas en un futuro sino disfrutar el momento presente, sería una reformulación del tópico del carpe diem, de gozar el momento. Ejemplo:

- Decidí gastarme mis ahorros y comprarme el barco que tanto he deseado, al fin y al cabo, dentro de cien años, todos calvos.
o - Venga, deja de estudiar por un día y sal a divertirte, que dentro de cien años, todos calvos.
Por otra parte, puede usarse para relativizar la importancia de este mismo momento presente indicando lo inexorable del paso del tiempo.

Quizás también le interese:
No hay mal que cien años dure
Año nuevo, vida nueva
Mal año, entra nadando
Año de nieves, año de bienes
Una mentira madre es de cien hijas


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Pero hay más, porque este escenario ya es viejo: Brady lo inventó con sus bonos. Es decir:

No hay nada nuevo bajo el sol. Proverbio con el que se manifiesta la creencia de que la originalidad es poco o nada común y que todo tiende a repetirse, imitarse o, directamente, copiarse; con ella se dice que uno no se sorprende por algo pretendidamente nuevo.

Y uno podría pensar que este dicho surge de un hastío generacional más o menos moderno y resulta que no podría estar más equivocado, ya que esta frase es bíblica. En concreto podemos encontrarla en el Eclesiastés (1:9), en latín Nihil novum sub sole.

lacartadelabolsa

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