miércoles, 18 de febrero de 2015

¿Lo mejor para la Bolsa? El Miedo Global. Por eso, y por la mano de dios, este rally es histórico”

"Hay dos componentes excepcionales que explican el control de los mercados y la consecución de importantes retornos desde los mínimos de 2009, justo cuando la mayoría de los participantes apostaban por el crash de las Bolsas, por una explosión descontrolada de las mismas. Una, el miedo de los inversores finales, aún cogidos a precios sensiblemente más altos que los actuales, principalmente en los mercados periféricos. La segunda, la reiterada intervención de los bancos centrales, la mano de dios que siempre aparece cuando los índices se deslizan por pendientes muy peligrosas, camino del precipicio. La combinación de ese Miedo Global y la bondad de la mano milagrosa, han hecho que el rally de los mercados sea histórico y que las proyecciones a medio y largo plazo sigan siendo alcistas. Todo puede cambiar radicalmente cuando ambos factores desaparezcan o, simplemente, se desacoplen. No lo olviden, el miedo guarda la viña y de la cosecha ya se encarga la mano divina", me dice el analista jefe de un banco de inversión.
El analista de Eric D. Nelson  realiza una interesante comparativa con los rallys más importantes de la historia. Vemos como el actual se sitúa por encima del posterior a la Gran Depresión y al de 1975-1980.
La rentabilidad anual en los últimos cinco años ha sido del 17,2%, solo superada por la fase alcista de 1975-1980 con un 17,5% de rentabilidad.


El rally más odiado de la historia
Así se le conoce al movimiento alcista que llevan desarrollando los mercados de valores occidentales (sobre todo en EE.UU.), desde sus mínimos de 2009. El motivo de definirle como “el más odiado de la historia” es que el escepticismo en todas estas históricas subidas ha sido muy elevado. Es decir: Los inversores no creían que las alzas pudieran continuar a pesar que las bolsas continuaban haciendo máximos. Bien, pues según los últimos indicadores de sentimiento inversor esa sensación de incredulidad sigue estando presente. Según Jason Goepfert, uno de los mayores especialistas en este campo, hay una serie de indicadores que muestran que el S&P 500 (indicador referente del mercado de valores a nivel mundial) seguirá subiendo en los próximos meses. El SPX ha cotizado más del 0,5% por encima de la media móvil de cinco días durante diez días consecutivos. En los últimos 75 años esto sólo ha ocurrido dos veces, en 1982 y 2002. En ambas ocasiones marcó el fin de un mercado bajista de varios años de duración. Es una señal que se da muy raramente, y que anticipa subidas en el medio plazo.
Goepfert añade que el escenario actual se puede definir como “persistentemente sobrecomprado”, donde se refleja una importante fortaleza en la demanda a menudo en periodos de profundo pesimismo inversor. “Es una buena descripción de las condiciones actuales”, afirma Barry Ritholtz en Bloomberg.

Ritholtz se puso en contacto con Gopfert para a ver si podía darle una explicación acerca de este inusual sentimiento inversor. Ambos analistas coincidían en que los indicadores de sentimiento son notoriamente inconstantes, y que tienen a generar más ruido que señales verdaderas, a excepción de cuando alcanzan lecturas extremas.
El 15 de octubre se alcanzaron esas lecturas extremas. De los 85 indicadores con los que trabaja Goepfert, 45 mostraban niveles muy altos de pesimismo que sólo habían sido alcanzados en otros mínimos de mercado.
“Desde esos niveles extremos hemos visto un impulso en los mercados de valores. Esa combinación de pesimismo extremo y alzas en la renta variable, normalmente conduce a mayores ganancias en el medio plazo”, afirma Goepfert.

Este gráfico así lo demuestra:


La conclusión de estos estudios es que históricamente el escenario actual ha dado retornos positivos en los próximos seis meses.
Es elevado el vértigo entre muchos inversores por los altos niveles alcanzados por la bolsa estadounidense, pero tanto desde el punto de vista fundamental (las tasas de crecimiento de los beneficios empresariales superan el 10%), como desde el punto de vista técnico (las estructuras son claramente alcistas), como de flujos monetarios y de sentimiento, las subidas podrían continuar en los próximos meses.
twitter.com/moisesssromero @MoisesssRomero
Moisés Romero

La crisis griega en gráficos

La situación en Grecia, sin duda, es el hecho económico más relevante de este principio de año. La probabilidad de que el país heleno no llegue a un acuerdo con sus socios europeos se está incrementando, lo que supondría su salida de la zona euro. El nuevo gobierno llegó al poder tras una campaña con unas directrices claras: Desechar las exigencias del plan de rescate europeo, fomentar el crecimiento y ganar tiempo para poder financiarse directamente en los mercados internacionales.
Retos difíciles de conseguir si tenemos en cuenta la situación en la que se encuentra actualmente. Para entenderla mejor utilizaremos los gráficos que el analista Victor Reklaitis de MW ha escogido para explicar a qué se enfrenta el país:
Una forma de analizar el estado de ánimo en Grecia es seguir el ETF Global X FTSE Greek, un fondo cotizado en EE.UU. que hace un seguimiento de 20 empresas que cotizan en la bolsa griega.
El pasado 4 de febrero subió un 13,2%, el mayor ascenso de su historia. En la siguiente sesión cayó un 10,4% el tercer mayor descenso de su historia. La volatilidad y el nerviosismo son extremos.
Incluso con fuertes subidas ocasionales, en los últimos seis meses la bolsa griega ha caído sobre un 40%. En 2014 fue el peor mercado de renta variable a nivel global. Las acciones griegas necesitarán tiempo, o realmente una buena noticia para recuperar máximos anteriores.
Los inversores han salido en estampida lejos de la deuda griega, enviando el rendimiento del bono a10 años del país por encima del 11%. Los rendimientos se mueven inversamente respecto de los precios de los bonos, aumentando cuando los precios caen.
Aunque un 11% parece un nivel elevado, hay que recordar que en 2011 el 10 años alcanzó el 37%. Grecia reestructuró su deuda en 2012.
El euro/dólar ha estado perdiendo posiciones durante meses, incluso antes de que se reanudaran las preocupaciones sobre Grecia.
La posibilidad de que Grecia deje la zona euro está afectando a la moneda única. Algunos operadores creen que el Grexit no se va a cumplir y consideran que a los niveles actuales el euro es una ganga.
En contraposición con esto vemos como el índice de valores S&P 500 está cerca de sus máximos históricos alcanzados en diciembre.
¿Huida hacia la calidad de los gestores de renta variable?
La crisis griega está lejos de concluir. Aún si se llegara a un acuerdo, se extendiera el plan de rescate o se alcanzara un acuerdo puente, su situación económica es tan complicada que según prestigiosos analistas solo es cuestión de tiempo que finalmente acabe saliendo de la zona euro. Veremos.

martes, 17 de febrero de 2015

¿Jubilación? España está peor que hace un año

Del puesto 29 que ostentaba en 2014 al puesto 55 en el ranking mundial de seguridad en la jubilación es la caída experimentada por España. Así lo pone de manifiesto el Índice Mundial de Jubilación 2015, un análisis de 150 países elaborado por Natixis Global Asset Management, que revela que la seguridad de la jubilación es dudosa para la mayor parte de los jubilados dada la insostenible demanda de recursos públicos y los factores macroeconómicos que afectan al valor del ahorro de los jubilados, y que la responsabilidad de los inversores individuales sobre su propio bienestar durante la jubilación es ahora mayor.
A causa de la debilidad económica de los últimos años, el sistema de jubilación español ha perdido posiciones durante dos años consecutivos. El alto nivel de desempleo, la renta per cápita gradualmente decreciente, la debilidad de los balances de los bancos y el aumento de la deuda pública se han combinado en los últimos años para crear un contexto menos favorable para los jubilados. Sin embargo, parece que la marea está cambiando para la economía española, lo que muy probablemente contribuirá a una mejora para los jubilados en los próximos años, y a su vez podría dar lugar a la estabilización y la mejora de la posición de España en el ranking.
España ha perdido 26 puestos en el Índice de Jubilación Mundial y la mayor parte de esta caída se explica por el deterioro del bienestar material de la población. Aunque el país aún ocupa una buena posición en salud y calidad de vida durante la jubilación, ahora está entre los últimos 30 países del subíndice de bienestar material del estudio (véase la Metodología), que examina la capacidad de los jubilados de vivir con comodidad en términos monetarios.
El resultado de España en el subíndice de finanzas durante la jubilación también deja mucho que desear. Los préstamos morosos aumentaron a pesar de la masiva transferencia de activos de riesgo a la SAREB, el "banco malo" español, si bien este aumento también podría ser una señal de que las pérdidas ocasionadas por la burbuja inmobiliaria están siendo finalmente reconocidas en su totalidad por los bancos.
Sophie del Campo, Directora General de Natixis Global AM para Iberia, Latinoamérica y EE.UU Offshore, explica que "el retroceso de España en el Índice de Jubilación Mundial es un claro ejemplo de cómo la debilidad económica ha afectado al bienestar de los ciudadanos. Aunque consideramos que esta situación mejorará en los próximos años, los inversores deben asumir un papel más importante en la seguridad de su propia jubilación. Necesitan concentrarse en lo que pueden controlar con el aumento de su ahorro y sus inversiones, y asegurarse de tener un plan financiero sólido con objetivos definidos".
Europa destaca en los 10 primeros puestos
Muchos países europeos siguen disfrutando de una mayor seguridad financiera durante la jubilación, y copan ocho de los 10 primeros puestos, con Suiza y Noruega a la cabeza por segundo año consecutivo.  Australia (en tercera posición) y Nueva Zelanda (en décima posición) son los únicos países no europeos que figuran entre los líderes. Los principales movimientos de 2015 han estado protagonizados por Japón, Qatar y Kuwait, que han subido más de 10 posiciones en el ranking; Japón pasa del puesto 27 al 17 gracias a la mejora de su ranking de salud, Catar pasa del 31 al 21 y Kuwait del 40 al 26. Los países donde hay menos seguridad durante la jubilación se encuentran sobre todo en las zonas en desarrollo del África subsahariana, Oriente Medio y el Sudeste Asiático.

 




Los países mejor clasificados se enfrentan a problemas fiscales y al envejecimiento de la población
En general, los países líderes cuentan con economías en crecimiento, regulaciones y sistemas financieros sólidos, políticas públicas que proporcionan un amplio acceso a la salud y otros servicios sociales e inversiones públicas sustanciales en infraestructura y tecnología. Para los trabajadores, ofrecen programas de ahorro para la jubilación obligatorios o cuasi-obligatorios.
Como economías desarrolladas, estos países también se enfrentan a retos. El número de ciudadanos que llegan a la edad de jubilación es mayor, y un alto porcentaje de ellos vive varias décadas más. Al mismo tiempo, hay menos personas en edad de trabajar para sostener los programas sociales de los que dependen los jubilados. Como en muchos de estos países los impuestos ya son altos y sus gobiernos soportan una pesada carga de deuda, la viabilidad a largo plazo de sus programas de jubilación podría estar en peligro.
El índice analiza en 150 países 20 indicadores que se agrupan en cuatro grandes categorías: ingresos y finanzas personales, salud y calidad de la sanidad, factores medioambientales y factores socioeconómicos. En conjunto, estas tendencias ofrecen una guía sobre las condiciones de vida y bienestar que pueden esperar los jubilados y los próximos jubilados en cada uno de los países analizados.

lunes, 16 de febrero de 2015

La Clase Media

Atención a lo que viene a continuación: es un mail que recibí hace unos días:
“Hoy hablando con un padre de uno de los compañeros de clase de mi hijo se me ha encendido la luz de lo que la gente no acaba de entender.
La hecatombe de sueldos es sobre todo en la clase media y baja. La baja no tanto porque si bajasen aún más saldría descaradamente a cuenta vivir de ayudas sociales o simplemente en “B”.

Caso del padre a que me refería: ingeniero. Gana 40.000 € brutos al año con 10.000 € adicionales. Le ofrecen un trabajo para viajar por el mundo de asistencia técnica de no se qué maquinas. Le ofrecen 45.000 más incentivos brutos.
Yo le he dicho que para largarte por el mundo me tienen que pagar por lo menos 60.000…  netos!
Mire esto:
Se gana en bruto 26.000, quitan el 22% (ss + irpf) y se queda con 20.000.
Otro gana 40.000 bruto, le quintan el 33% y se queda con 26.500.
Otro 50.000 bruto, se le quita el 38% y se queda con 31.000.
Alguien gana 100.000€, le quitan casi el 60% y se queda con 40.000.
Han hecho que casi todos ganemos casi lo mismo !!!!!!!
La gente no entiende que el ingeniero que se iba por el mundo ganaba 5 veces en neto lo del trabajador. Ahora, apenas un 50% más. Esos son los que han perdido, y el resto su consumo.
La gente, cuando oye sobre la caída de los salarios, piensa en los trabajadores normales, que estos acabarán ganando 500 €. Difícil porque antes muchos se quedan en casa y eso presiona hacia arriba. Cuesta mucho encontrar gente que quiera ganar tan poco incluso haciendo jornada parcial.
Es la gente que se ganaba muy bien la vida quienes realmente se han venido abajo”.
Quien me escribió estaba poniendo el acento en algo que se percibe pero de lo que no se habla: la pérdida de poder adquisitivo de la clase media y la convergencia de los poderes adquisitivos finales de esa clase media.
En los ejemplos numéricos, la remuneración más elevada es más de 3,8 veces la menor de las indicadas, pero en dinero de bolsillo sólo es el doble. Una remuneración bruta de 100.000 euros anuales no es muy común en España, bastante más lo es una de 26.000. Las responsabilidades, el valor que hay que generar para acceder ganar 100.000 € al año son infinitamente mayores que las correspondientes a un salario de 26.000, pero eso, al final no queda reflejado en el neto. Este problema, sin embargo, no se da con las remuneraciones de, por ejemplo cuatro millones ya que su mix y las posibilidades fiscales a las que sus perceptores pueden acceder diluye el problema.
Lo que dice quien me escribe sobre que es mejor quedarse en casa con remuneraciones de 500 € no está claro si las ayudas sociales continúan disminuyendo al ritmo actual a no ser que se instaure la renta básica. Y lo de pasarse a ‘B’ pienso que cada vez va a ser más difícil porque, por pura lógica, los Gobiernos tratarán de reducir esa parcela a fin de incrementar los ingresos públicos: con el sistema fiscal actual, la única vía para aumentar los ingresos sin aumentar los tipos y sin eliminar deducciones es luchar contra el fraude fiscal. (Sí: ya hemos comentado sobre las consecuencias de perseguir el fraude de baja intensidad).
Por ello, pienso –también lo hemos comentado–, el sistema fiscal debería dejar de gravar los ingresos y debería fijar su atención en los gastos, con tipos variables según el tipo de gasto realizado, el lugar en el que el gasto se realiza considerando el IPC, la cantidad gastada, introduciendo tipos negativos para bienes definidos como de primera necesidad, y extendiendo el modelo al menos a la dimensión europea. No, la idea no es mía: es la evolución de un modelo fiscal proyectado en los 60 por el economista Nicholas Kaldor que fue asesor del Premier británico Harold Wilson.
Volviendo a los salarios, está claro cual es el camino: ganar cuatro millones.
@sninobecerra
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

domingo, 15 de febrero de 2015

Anfetaminas

El Tribunal de Justicia de la UE ha dictaminado (el 14 de Enero) que el BCE puede inyectar anfetas en las venas de los países miembros del euro. Rebobinemos.
Tras el Septiembre negro del 2007: fin del sueño subprime, y el otro septiembre negro del 2008: despertador Lehman, se pasó al rescate de los bancos y al estímulo: indefinidos: USA, planes E el 2009 y mediados del 2010: Europa. Luego vinieron los rescates de países, los recortes de gasto público, los MiBs, las reestructuraciones bancarias, las quitas, … USA lo estaba haciendo muy bien y Europa muy mal. China iba a su aire, Japón se fue por el lado de las anfetas, y quienes dependían de las commodities, pues ya ven.
Pienso que quienes tienen que poner en marcha el nuevo modelo ya cuentan con suficientes datos para dibujarlo, y pienso que en ello están, y en un par de años puede estar listo, pero para eso necesitan tranquilidad, y paz en las calles. Y más aún en Los Mercados. Y ahí se encuadran esas compran masivas de deuda que han autorizado a hacer al BCE.
Esa pasta inyectada vía la compra masiva de deuda puede que equivalga a un café triple mezclado con Coca-Cola y enfriado con cubitos de Red Bull, pero, pienso, no va a resolver ningún problema de fondo, como estos:
- A cada día que pasa se necesita menos factor trabajo para hacer lo que sea. Y no es un tema de consumo, sino de costes. Aunque se regalen montañas de dinero a las ciudadanías europeas, y aunque esas ciudadanías se lo gasten en vez de cancelar sus deudas, eso no hará que aumente la demanda de trabajo: estimulará a las empresas automatizar procesos a fin de aumentar su productividad y reduciré costes. (Otra cosa es cuanto aguantará el sistema ese regalo de pasta a la ciudadanía).
- La compra de deuda equivale a una socialización de pérdidas orillando completamente las responsabilidades que han llevado a que ese país, esa región, esa entidad, esa familia hayan llegado a una situación de impago. Ciertísimo: Grecia no pude pagar lo que debe (bueno esclavizando a su población, tal vez, y de alguna manera ya lo está) pero Grecia no ha llegado a esa situación por arte de magia: alguien prestó, alguien solicitó esos créditos, alguien dijo OK, alguien valoró, alguien permitió seguir, … Esos álguienes deberían rendir cuentas. Si no se hace, quienes han sido prudentes y no se beneficiaron de aquel sinsentido, van a pringar, y eso no debe suceder. Grecia (nadie) puede pagar todo lo que debe, y debe irse por ese camino, pero el pringue tiene que ser proporcional a la responsabilidad tenida.
- La búsqueda de la eficiencia (que va a ser una de las características del nuevo modelo) está llevando a una situación en la que quienes no son necesarios caminan hacia la exclusión –o ya se hallan excluidos–; quienes son parcialmente necesarios se están instalando en una situación de semipobreza que el progresivamente declinante modelo de protección social  no va a compensar; quienes son necesarios van a ‘estar bien’ mientras lo sean; y quienes sean hipernecesarios van a pertenecer a una élite cada vez más distante (y luego está el 0,1% que se encuentra en otra galaxia). La manifestación de este decorado es lo se llama desigualdad (por lo bajo de las rentas bajas), y por lo que decíamos en el primer punto, la compra de deuda no lo va a solucionar.
- La ciudadanía europea –las de unos países más que las de otros, es cierto– se ha acostumbrado a un estándar de vida. No me estoy refiriendo a ese sinsentido vivido unos años atrás por el que todo el mundo que quiso pudo ser ‘propietario’ de un M3, sino al bienestar que proporcionaba un empleo, un salario decente, una sanidad correcta, una educación comprometida con la calidad, unas pensiones suficientes, unas becas generales, ...; ese bienestar se ha ido y no va a volver por mucha deuda que compre el BCE, y lo malo es que álguienes están sugiriendo que sí.
- La compra masiva de deuda por parte del BCE (el alto Tribunal europeo ha dicho que eso no es financiamiento de los Estados, y yo acato, pero disiento) va a provocar –ya está provocando– la desvalorización del euro. ¿Alguien cree que las demás divisas se van a quedar impertérritas antes tal depreciación?. Primero fue USA, luego Japón, ahora Europa: de lo peor que podría suceder ahora es una guerra de divisas: algo así se sabe cómo empieza, pero no se tiene ni la más remota idea de cómo termina.
La compra masiva de deuda, pienso, no resuelve nada de eso, lo malo es que se está sugiriendo que es la solución a todo, luego también a lo apuntado; y eso como que no.
Y en qué va a acabar el euro lo estamos viendo mirando al franco suizo.
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

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