domingo, 22 de junio de 2014

Bolsa española: ¿Por qué cotiza a unos de los ratios más caros del mundo?

Los beneficios y la valoración en Europa. Las políticas de ajuste que se han llevado a cabo en Europa en los últimos años se han traducido en una evolución muy diferente a la de EEUU de los beneficios empresariales, la principal referencia de valoración de las empresas. De hecho, los beneficios de las empresas españolas se encuentran muy cerca de sus mínimos cíclicos, cerca de un 50% por debajo de los anteriores a la crisis. El hecho de que el Ibex lleve subiendo dos años sin que los beneficios hayan empezado a recuperarse apenas, implica que ratios de valoración como el PER (de 22 veces los beneficios de 2013) reflejen que la Bolsa española es una de las más caras del mundo. Obviamente la explicación a esta paradoja es que el mercado está anticipando un fuerte crecimiento de los beneficios en los próximos años a medida que la situación económica se normaliza.
El problema es que ese proceso de crecimiento va a tardar en manifestarse lo que nos deja expuestos a posibles episodios de volatilidad si en algún momento entran dudas sobre el ritmo de creamiento que está descontando el mercado, dicen los analistas de M&G Valores



lacartadelabolsa

jueves, 19 de junio de 2014

Taxi

Hace escasos días recibí un mail de un lector, desde Argentina.
“Hola, soy (su nombre) (argentino) actualmente resido en Buenos Aires. En el 2002 debido a la crisis económica que afectaba de lleno a mi país decidí hacer las maletas y probar suerte en  España (con mis 22 años recién cumplidos)
Encadene trabajos esporádicos, inclusive hice las veces de vendedor ambulante, hasta que finalmente emprendí un proyecto propio de diseño y estampado de camisetas.
Por esos tiempos debo confesar que me sentía en el paraíso y no era para menos, las cosas parecían enderezare y el futuro se me antojaba más benévolo.
Pero el tiempo pasa y aunque mantuve más o menos a flote el negocio (solo contrataba a alguien, generalmente un amigo, para tiradas grandes) por el 2009 las cosas ya se empezaban a poner feas. Tanto así, que después de meditarlo concienzudamente acepte la oferta de un amigo y en el 2010 volví a Buenos Aires para abrir (un tipo de negocio) en la capital.
Por razones diversas decidí vender mi parte de la de la sociedad (mi 50%) y con el dinero compre un taxi (coche+chapa). El total de de la inversión del taxi en agosto del 2013 fue de  260.000$ (pesos argentinos). Actualmente para realizar la misma operación se debe desembolsar unos 350.000$ (pesos argentinos). Me pregunto si además de la inflación el precio sube porque se está "comprando un puesto de trabajo".
Por las calles de la capital se ven inmigrantes de todas las nacionalidades, inclusive africanos algo impensado años atrás, intentando vender sus mercaderías...no puedo evitar recordar la postal muy parecida de Madrid.
En mi teléfono móvil tengo una aplicación EASY TAXI por la cual consigo viajes de forma muy sencilla y sin ningún intermediario (recepcionista de radio taxi) los pasajeros están muy contentos con el servicio y aunque todavía no es muy conocido no tardara en masificarse. Una aplicación de este tipo supone un golpe mortal a varias empresas de radio taxis....todo se acelera....
Hoy con mis 34 años miro la vida bastante distinta de cuando llegue a España y aunque todavía no había leído "el crash del 2010" por suerte siempre me desagradaron las deudas”.
Mi respuesta fue:
“Muy interesante lo que Ud. comenta. Por ejemplo que cuando estaba en España no percibiese la degradación económica hasta el 2009: lógico: el bien que Ud. manufacturaba era de precio reducido, aunque extraño que no percibiese los efectos del Plan E, una serie de gastos absurdos que se realizaron en casi todo el mundo para reactivar algo imposible de reactivar y que lo único que produjeron fue deuda pública.
Ud. venía de una situación post-corralito/corralón y España le pareció genial porque ignoraba que aquel ’España va bien’ estaba basado en un crédito exterior absurdamente barato debido al euro, y a un endeudamiento privado interior galopante. En el 2010 Ud. decidió volver, pienso que con buen criterio al tener una alternativa, lo que sucede es que en Argentina se encontró con lo que se encontró.
Curioso lo que dice sobre el taxi. Pienso que sí, que en parte se está comprando un puesto de trabajo, por eso ya pasamos en España hace unos años, ahora existe un exceso de capacidad en el sector del taxi debido a que la figura tradicional: un taxi y un taxista propietario se ha visto modificada por un taxi trabajando a dos o tres turnos. Además, la aparición bastante masiva de la aplicación Uber ha hecho que los problemas se incrementen.
Actualmente, en Barcelona, una licencia de taxi cuesta unos 220.000 USD, lo que equivale a unas siete veces el PIB pc de España, el precio que Ud. me da equivale a unas 2,5 veces el de Argentina. En cualquier caso si trabajando como taxista Ud. obtiene una renta suficiente bien está, pero eso en España cada vez le es más complicado a un taxista.
Ud. vivió toda la fase del ‘España va bien’: 2002 – 2007, y el principio del ir mal; desde luego: el 2014 no tiene absolutamente nada que ver con el 2006.
Gracias por sus comentarios y guárdese de la inflación”.
Está claro que ese tipo de aplicaciones para conectar ‘usuario’ y ‘chofer’ han llegado para quedarse, pero, nuevamente, estamos ante un caso de apáñenselas-como-puedan. La tecnología es imparable, cierto, pero los humanos (no sólo los españoles) tenemos una cierta tendencia a pensar que las cosas se arreglarán siempre por sí solas. No sólo no suele ser verdad, sino que en muchas ocasiones que sí lo es, se arreglan, pero mal.
@sninobecerra
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

miércoles, 18 de junio de 2014

“¿Una inversión en Bolsa sin riesgo? Infraestructuras y cemento. Llega el dinero y la oportunidad…

"Nuestros clientes manejan la aguja de marear con tal facilidad que han perdido totalmente el sentido de la orientación. Llaman, preguntan, nos visitan y al día siguiente, más de lo mismo. No saben qué hacer con su dinero, acosados como están por los bancos, cuyos depósitos ya cuestan dinero. Sí, tener el dinero en el banco cuesta dinero ¿Por qué la desorientación de nuestra clientela? A la Represión Feroz se une la fuerte subida de la Bolsa desde mediados del año pasado, que ha situado el principal índice del mercado en niveles de 2010 ¡Quién lo iba a decir! Es decir, sienten miedo, tienen miedo a que en cualquier momento se produzca una corrección violenta ¿Hay oportunidades de negocio en la Bolsa? Nos preguntan. Nosotros hemos ido rotando valores y posiciones y ya nos hemos situado en valores relacionados con las infraestructuras y el cemento, que han pasado, están pasando su peor ciclo. Pero el ciclo va cambiado y cuando los analistas se percaten, lloverán buenas recomendaciones. Llega dinero del BCE y llega una disposición de fondo más favorable de los Gobiernos, a nivel mundial, hacia el sector de las infraestructuras", me dice el presidente de una importante gestora de fondos, que me envía el siguiente enlace:
“Las infraestructuras de un país no sólo le ayudan a funcionar de forma eficiente, sino que fomentan el crecimiento económico, lo que, a su vez, intensifica la demanda de infraestructuras de más capacidad. Este vínculo es hoy especialmente relevante en muchos mercados desarrollados”. Así comienza uno de los últimos informes elaborados por Fidelity Worldwide Investment dentro de la serie conocida como “Argumentos de inversión para el siglo XXI”. Si hace unos días abordaba la temática de la urbanización en Asia, ahora los expertos de la firma americana se centran en las cualidades del sector mundial de infraestructuras.
Su primera observación se basa en el largo plazo: “Las acciones del sector mundial de las infraestructuras han batido a la renta variable mundial durante los últimos diez años, incluso en fases de mercados caracterizadas por una volatilidad extrema”. Otro dato: el universo de los valores del sector mundial de las infraestructuras pasó de una capitalización bursátil total de 595.000 millones de dólares en 2002 hasta más de 2,3 billones de dólares a finales de 2013. 
“Las economías desarrolladas están impulsando algunos de los proyectos de infraestructuras más avanzados jamás construidos”, continúan desde la gestora. Ponen como ejemplo uno de los mayores proyectos que se están desarrollando actualmente en Europa, el Crossrail, una línea de tren rápida que conectará el centro de Londres con los distritos del oeste y el este de la ciudad presupuestada en 15.000 millones de libras. Otra temática vinculada a las infraestructuras es la revolución del shale gas o gas pizarra en EE.UU. gracias al desarrollo de los yacimientos de petróleo y gas de esquisto, que está revitalizando la industrialización en el país gracias a las empresas que deciden volver a construir sus fábricas en territorio estadounidense gracias al abaratamiento de la energía y las materias primas. El tercer ejemplo que citan se encuentra en Australia: el país está invirtiendo en infraestructuras modernas como carreteras, ferrocarriles y energía, financiándolas en parte con su nuevo programa de privatización de puertos y animando al sector privado a que cofinancie grandes proyectos. 
Precisamente el peso del sector privado en este tipo de proyectos se está incrementando, constatan los analistas de Fidelity: “Aunque tradicionalmente se ha visto al sector público como el proveedor natural de infraestructuras, el sector privado está desempeñando un papel cada vez más activo, aportando capitales privados, así como experiencia en gestión y explotación”. De hecho estiman que “existe un margen considerable para que el sector privado se alíe con el sector público mediante la financiación y explotación de una amplia gama de activos de infraestructuras”. 
Desde la gestora explican que la principal ventaja de los consorcios público-privados, conocidos con las siglas en inglés PPP (public-private partnership), es que han propiciado un reparto del riesgo y la rentabilidad entre el sector público y el privado. Países como Australia, Reino Unido y Países Bajos han apostado por este tipo de consorcios para financiar numerosos proyectos de relevancia nacional como autopistas de peaje, trenes de alta velocidad, colegios y hospitales. Paralelamente, varios estados de EE.UU. han empezado a promulgar leyes que favorecen esta alianza entre lo público y lo privado para afrontar futuros proyectos de infraestructuras, que amén de construcción incluyen reparación y mantenimiento. El sector privado también ha participado en esta fórmula mixta con la Administración en infraestructuras sociales, como los programas de construcción de colegios y hospitales en el Reino Unido. 
“La responsabilidad del sector privado en un proyecto de infraestructuras aumenta en proporción a su participación financiera, siendo la privatización la forma más completa de propiedad privada”, recuerdan desde Fidelity. “El sector privado se interesa por los proyectos de infraestructuras porque generalmente suelen tener poder de fijación de precios debido a la inelasticidad de la demanda, mantienen posiciones cuasimonopolísticas debido a las altas barreras de entrada y se benefician de economías de escala por los elevados costes fijos -y bajos costes variables-“, explican.
¿Por qué consideran en la gestora norteamericana que este sector encierra oportunidades de inversión? La primera tesis que expone se basa en la recuperación: “A medida que la demanda de mejoras de las infraestructuras siga creciendo en las economías desarrolladas, el flujo de operaciones podría generar rentabilidades atractivas y estables a lo largo de los ciclos empresariales y económicos”. Asimismo, los expertos de la firma recomiendan la inversión en cotizadas del sector antes que en activo real dado que “aunque las infraestructuras son por naturaleza una clase de activo que genera rentas estables y a largo plazo, existe abundante liquidez a la hora de invertir en valores del sector de las infraestructuras y las rentabilidades totales pueden ser atractivas, especialmente durante fases de caídas en los mercados”. 
Hay más motivos. El primero, en opinión de los expertos de Fidelity, es que “las rentabilidades por dividendo relativamente elevadas que ofrecen las acciones de infraestructuras pueden ayudar a los inversores a diversificar sus fuentes de rentas y alcanzar sus objetivos de rendimiento”. También observan que “los beneficios estables que muchos activos de infraestructuras pueden generar gracias a la baja competencia, los contratos a largo plazo y la resistencia a las condiciones económicas, generalmente brindan rasgos defensivos que ayudan a mitigar el riesgo de cartera a través de una beta más baja que el mercado”. Otro motivo que esgrimen a favor de invertir en empresas que hacen inversiones puramente de infraestructuras es que “ofrece cierto grado de conciliación de activos y pasivos a los inversores con pasivos a largo plazo”. Por último, señalan que “las infraestructuras pueden ayudar a proteger contra los efectos de la inflación a través de la revalorización de las rentas y el capital”. 
El informe de Fidelity mantiene que las acciones de infraestructuras son “un universo ideal” para los gestores activos gracias a la dispersión (en términos de rentabilidad- riesgo)de los valores por sectores, regiones y a lo largo del tiempo. “Eso significa que una estrategia de inversión centrada en analizar los valores de infraestructuras puede identificar oportunidades beneficiosas y evitar las exposiciones de alto riesgo”, indican. Además, consideran que este tipo de compañías son atractivas para los gestores activos, porque los requisitos de
buen gobierno obligan a las empresas a ser transparentes. “La información que
publican puede ayudar a los inversores a conseguir ventajas derivadas de la gestión de complejidades como los riesgos políticos y regulatorios”, terminan.
fuente: http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/una_inversion_en_bolsa_sin_riesgo_infraestructuras_y_cemento._llega_el_dine

La Clase Media

Son conceptos no demasiado bien definidos en términos económicos: las clases sociales. ¿Dónde empiezan y dónde acaban las Clases Alta, Media y Baja?.
En economía, recuerden, lo verdaderamente importante es la tendencia: hacia donde apunta … A partir de las fuentes más abajo referenciadas veamos cual ha sido la tendencia con la que han evolucionado en España las tres clases sociales emblemáticas. (De un análisis de dos alumnas).


Fuente.

 Asumiendo que el caso de España es un bastante especial: tras la Guerra Civil y la postración económica y social que ello supuso España no recuperó el nivel de PIB de 1936 hasta 1956, el apogeo de la Clase Media española se dio en 1975 tras los años de crecimiento de los llamados Planes de Desarrollo y en parte a la cierta inopia en que España vivió la crisis de la energía y que sólo se manifestó tras el fin del régimen. A partir de 1975 la Clase Media cae, de tal modo que hoy su dimensión porcentual se hallaría en un lugar próximo al que ocupaba a finales de los años 60.
 La Clase Media va variando, creciendo hasta 1975 y decreciendo a partir de ahí, pero siempre intercambiándose con la Clase Baja ya que la evolución de la Clase Alta ha sido siempre creciente, de hecho entre el 2008 y el 2012, años de crisis, la Clase Alta ha reforzado su posición.
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

martes, 17 de junio de 2014

Modelo y Sistema

Hace unos días recibí dos mails, el mismo día. Iban en la misma línea: aclaraban conceptos.
Uno decía:
“Desde hace tiempo vengo reflexionando sobre una idea suya. Cuando habla de que el nuevo modelo se basará en la eficiencia en la productividad, en la escasez, en la coordinación,... ¿no son conceptos propios de otro Sistema distinto y opuesto?
¿Se pueden meter en un mismo saco conceptos como Capitalismo, eficiencia, colaboración, productividad, escasez, etc?
¿No 'atentan' estos conceptos contra la filosofía capitalista?
¿Se puede seguir llamando Capitalismo a un modelo basado en esos principios?”
Mi respuesta:
“Si: los principios seguirán siendo los mismos: Propiedad privada de los medios de producción, existencia de trabajo asalariado, libertad en la toma de decisiones, existencia de un entramado jurídico de defensa de la propiedad, ...
Si compara el Capitalismo de 1850, el de 1920 y con el del 2003 verá diferencias enormes y le parecerá que son sistemas diferentes, pero los principios anteriores se daban en los tres momentos. Lo que cambia es la manifestación del sistema, es decir, el modo como se hacen las cosas, es decir, el modelo económico: lo que era diferente en los tres años anteriores era el modelo, pero el sistema era el mismo.
Otra cosa es que hubiese comparado lo que estamos viviendo, o hacia lo que apuntan las tendencias, con lo que sucedía en 1740 o en 1510, ahí sí que las cosas eran diferentes pero porque los sistemas eran distintos”.
Decía el otro mail:
“Me ha surgido una duda de importancia.
Usted siempre comenta que según un autor tenderemos hacia un planeta en el cuál el 5% de la población producirá el 100% del PIB. Usted dice que vamos hacia la especialización, aumentos de la productividad, descenso de la demanda de trabajo. Por lo cual ahí está mi duda, por ejemplo, en el caso de las futuras impresoras de 3D que imprimen edificios, comenta que ya no se necesitarán albañiles, carpinteros, etc...
Pues bien, si la estructura de PiB es PIB = gasto público + consumo + inversión + (exportaciones - importaciones) y, actualmente, el consumo representa el 60% del PIB de España, se venderán muy pocas casas porque si se reduce  el trabajo la gente no tendría dinero para comprar casas y así de todo. ¿ Cómo se sostendría el PIB de un país?. Teniendo en cuenta, que el gasto público se reducirá porque las rentas irán a menos, consumo a menos, y la exportación bajará como consecuencia que otros países tendrán menos capacidad de compra.
Pienso, que bajar los gastos a través de aumentos de productividad y especialización, aumenta los beneficios, sólo si los ingresos continúan constantes y crecientes, porque atendiendo al anterior ejemplo, si baja el consumo no se compran casas, tendrás unos gastos muy muy bajos, pero unos ingresos también muy reducidos. ¿Qué sentido tiene entonces tal afán por aumentar la productividad? Creo que eso es coherente cuando hay una buena base de consumo. Y esto es lo que dijo el pasado Octubre, el presidente de Carrefour, que igual se han pasado por la bajada de salarios, porque eso a su vez ha hecho que tengan menos gasto en los clientes, es un círculo vicioso.
Y por otro lado, ¿a qué cree usted que tenderán los trabajos? ¿A un trabajador que se ocupe de varios puestos para ahorrar costes, o uno para cada puesto muy especializado?”
Mi respuesta:
“El aumento de la productividad reduce el consumo de factores productivos y de commodities. El trabajo tan sólo es uno de los factores, lo que sucede es que afecta a personas. A todo el mundo le parecería bien que aumentase la productividad en el uso del cobre, o del petróleo, o del capital, pero si se reduce el consumo de trabajo se produce desempleo: el cobre que no se consume se deja esperando en la mina, pero el factor trabajo que no se necesita ...
Y sí: vamos a volúmenes menores de PIB. ¿Qué tendrá que hacer Carrefour en esa dinámica?, pues reducir su volumen de ventas: vender menos de todo pero, incrementando su productividad, reducir costes y mejorar márgenes netos unitarios. Es otra película: no ir al volumen sino a las unidades.
Pienso que se tenderá hacia una especialización selectiva. Una gran cantidad de tareas serán automatizadas, y ahí la impresión 3D, por ejemplo desempeña un papel fundamental. En otras la especialización será imprescindible (aunque muchas de estas, con el tiempo, serán robotizadas), pero en otros primará la intercambiabilidad según necesidad: me han comentado de fábricas en las que cada trabajador sabe desarrollar cinco tareas diferentes y que, según necesidad, intercambia puestos de trabajo”.
Se tiende a usar conceptos que tienen significados distintos en entornos para losque no se adaptan. Con ‘Modelo’ y con ‘Sistema’ sucede a menudo.
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

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