viernes, 5 de julio de 2013

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Demanda de trabajo y salarios; los proyectos europeos y el estado de las cosas; y el tema fiscal.
Hoy, en los países no-subdesarrollados, la demanda de trabajo no tiene nada que ver con el salario; en el siglo XIX, sobre todo hasta 1860, si: la fase de acumulación originaria de capital, pero hoy lo que marca la diferencia es el valor añadido de lo que se produce y la productividad, y eso no aumenta reduciendo salarios, y menos reduciendo salarios mínimos. Si se quiere jugar la carta de disminuir salarios hay que ir a otros lugares.
Hundiendo las condiciones de trabajo se empobrecerá la ciudadanía española, muy poco se crecerá y nada aumentará el empleo neto; claro que si lo que se pretende es salir por la tele para decir que ‘se está produciendo una desaceleración en la tendencia de la destrucción de empleo’ a costa de lo que sea …http://economia.elpais.com/economia/2013/05/31/actualidad/1369989628_740486.html  
(Publicado 01.06.2013)

Pues no, pienso que no estamos en una crisis de demanda, sino de sobreoferta: la oferta creció desaforadamente utilizando un crédito abundante y fácil de obtener, y sabiendo que ese mismo crédito iba a crear una demanda ficticia de todo sustentada en el endeudamiento de todos.
Cuando el crédito se ha acabado debido a que lo ha hecho la capacidad de absorber más deuda, sólo ha quedado un exceso de capacidad productiva y un excedente de factores productivos sin usar, entre ellos el factor trabajo.
¿Resolver esto?, pienso que no es ‘favoreciendo la demanda’: más deuda, ni creando artificialmente más inflación: más costes de todo tipo y menos renta, sino eliminando oferta excedentaria, reorganizando procesos productivos y distributivos, y aumentando la eficiencia.
Es más bonito el otro camino, ya, sobre todo porque siempre es más fácil continuar con lo mismo, hecho de la misma manera, para llegar a un sitio que es igual al que ayer se llegó. Pero no.

(Publicado 02.06.2013)

El tema fiscal: un mundo. Pienso que la tendencia es hacia la reducción de la cantidad total recaudada, no de la presión fiscal: si la masa recaudada baja en proporción a lo que baja el PIB la presión fiscal no aumenta.

La estrategia es sencilla: se reduce el gasto público porque el déficit es elevadísimo --> como se baja el gasto pueden reducirse impuestos porque novan a ser necesarios tantos ingresos públicos --> bajan los impuestos, pero muy poco el déficit --> tiene que recortarse más el gasto público.
¿De verdad se quiere ‘arreglar el tema de los impuestos’?. Lo que pienso: 1) el proceso de arreglo debe ser coordinado, a nivel mundial; 2) realizar una amnistía fiscal total, absoluta, y a partir de ese momento perseguir el fraude a sangre y fuego 3) eliminar cualquier impuesto que grave cualquier ingreso y ahorro; 4) establecer un impuesto sobre el gasto, cualquier gasto: una vivienda es un consumo, considerarla una inversión es una conveniencia, con tipos impositivos que varíen en función del tipo de gasto con impuestos negativos sobre los bienes de primera necesidad, y 5) no gravar la inversión productiva. (3 y 4 no son mías: ver Nicholas Kaldor).http://economia.elpais.com/economia/2013/06/01/actualidad/1370115344_867925.html
(Publicado 02.06.2013)

Muy clarificadora: Carmen Reinhart. 1) cada uno a su bola, error terrible; 2) toda la deuda privada no se puede pagar, o se hacen quitas o se tardará la tira en salir de esto; 3) USA se financia porque el resto del mundo se lo permite.
Añado: toda la deuda pública tampoco se puede pagar, y hay una vía alternativa: meter la deuda impagable en un armario, cerrar la puerta, y tirar la llave.http://economia.elpais.com/economia/2013/06/01/actualidad/1370121127_655457.html
(Publicado 02.06.2013)

La inmensa mayoría (la práctica totalidad) de las medidas que se están proponiendo para salir de esta situación de parón en la que nos hallamos apuntan a volver a crecer en la línea ‘más-más’ a fin de volver a una dinámica anterior semejante a la existente antes de la crisis.
Pienso que no será así, que la salida será por abajo, en una senda ‘menos-menos’: utilización eficiente de lo imprescindible para obtener lo necesario de aquello que sea importante. Es decir, no se volverá al antiguo planteamiento sino que se adaptará uno nuevo, como en 1933 respecto a 1928, aunque al igual que entonces, ahora lo que venga sea radicalmente diferente.http://economia.elpais.com/economia/2013/05/31/actualidad/1370034912_630220.html
(Publicado 02.06.2013)

La UE, la UEM, son proyectos: 1) para ir a mejor cuando ya se va bien, y 2) para ir bien cuando ya se está bien.
Cuando se está mal y cuando las expectativas no son buenas en su configuración actual no sirven porque no hay una voz única que diga blanco o negro. Por tanto, o aparece esa voz, o empezarán a irse países, o a colapsar.
Pienso que esa voz llegará, pero para ello la necesidad de hacer cosas ha de ser mucho mayor, por ejemplo porque la sensación de estancamiento sea insoportable. ¿De dónde llegará?, pienso que de las grandes corporaciones presentes en multitud de países y ya con sentido postglobal.http://economia.elpais.com/economia/2013/06/02/actualidad/1370203038_079720.html
(Publicado 03.06.2013)

Y Ms. Carmen Reinhart, claro.
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

“Portugal, Grecia, China, Turquía, Egipto, Brasil…Hay muchos sectores listos para el desguace”

"Lo sabios ya no hablan de Recesión ni de Depresión. Los sabios hablan de Gran Estancamiento tras la Recesión, en unas áreas del mundo, y Depresión, en otras. También aluden a comportamientos distintos y distantes dentro de una misma zona de influencia, incluso dentro de una misma población: hay sectores, muy pocos, que han logrado convivir con la Crisis, lo que les confiere mayor vigor y vitalidad, mientras la mayoría sigue noqueada. Hay sectores de la actividad económica y de las Administraciones Públicas, dentro de países del Sur de Europa ¡Sí, otra vez el maldito recuerdo a los PIIGS! que han estado viviendo de las subvenciones y que están listos para el desguace. Lo mismo sucede en Francia, Alemania, China, Turquía, Egipto, Brasil, México, Estados Unidos. Son los últimos reductos del Estado de Bienestar. Algunos sectores, dentro de un mismo país (esto hay que recalcarlo) ya lo enterraron y otros se resisten, como los que murieron con las botas puestas..."
"Pero hasta llegar a este desglose sectorial intrapaíses, la Crisis se ha llevado por delante a países enteros. Grecia y Portugal ya están preparados para el desguace desde hace tiempo. Europa les pide más sacrificios, pero la población se echa a la calle y los políticos dimiten acosados por la caída de su popularidad. O en otras palabras, dimiten antes de que los echen. Grecia y Portugal, como la mayor parte de los países europeos, incluida España, se resisten, no obstante, a realizar una cirugía en profundidad, principalmente en Administración y Pensiones..."
"Fuera de Europa, Egipto y otros países del Norte de África llevan dando vueltas sobre su miseria algunos años. También están desguazados. A renglón seguido ha estallado la burbuja de los emergentes, burbuja que nadie reconoció, y lo que es más grave, aún se niegan a reconocer, porque hasta ahora gran parte de los beneficios de muchas empresas se generaban en ellos..."
"Los últimos sucesos destapan de nuevo el tarro de la perorata fácil y burda: se ha llegado a esta situación por los planes de control del gasto, dicen los agitadores políticos, que ocultan, precisamente, que el excesivo gasto, el descontrol del déficit es el viento huracanado que ha traído estos lodos. O dicho de otra manera, quieren volver al gasto para hacer la pelota aún más gorda..."
"¿Bolsa? Íncreible el cúmulo de recomendaciones positivas, el gran número de artículos señalando que las Bolsas están baratas, pero sin argumentos de clase alguna. Pura propaganda, que hace más daño que otra cosa. La bondad alcista con que comenzó el año para mercados de acciones y de deuda se ha ido borrando con el devenir del tiempo hasta ofrecer su peor cara.
1.- Porque la mayoría de los grandes gestores considera que los brotes verdes en los países del Sur de Europa y otros como Francia, son de consistencia débil, aunque reconocen que los hay.
2.- Porque en el mismo acto hemos ido conociendo que la Fed levanta el pie del acelerador y que el Banco de Japón ha sobrepasado, y mucho, los límites de velocidad de la máquina de hacer dinero.
3.- Porque no hay dinero cierto, de verdad, en los mercados.
4.- Porque la desconfianza es total. La confianza no ha vuelto
5.-Porque la Geopolítica, lejos de mejorar ha empeorado.
6.-Porque muchas empresas presentan un panorama futuro peor que el actual, aunque no lo reconocen en público.
7.-No hay dinero para tantos y menos a estos precios ¿Por dónde se ha roto la cuerda? Por el lado más débil.
Ayer se recrudeció el ataque a los PIIGS, justo cuando nos habíamos olvidado de ellos. Este cambio de sesgo ya lo vimos el año pasado por estas fechas. Vuelven las tensiones a los mercados de deuda y al de CDS", me dice uno de los grandes gurús de la Bolsa española, que añade "siguen empeñados en dar carpetazo a una crisis de la que sólo sabemos su comienzo y su desarrollo, pero no la solución. Hay Crisis para rato. O mejor, estancamiento económico muy duradero"

Nos vemos en Twitter @MoisesssRomero
Moisés Romero

Los amantes del riesgo deberían esperar

    Por 
  • NICHOLAS HASTINGS
Si los títulos del Tesoro de Estados Unidos sirven de guía, los amantes del riesgo deberían estar preocupados.
No obstante, aún es muy pronto para que salgan corriendo y asustados.
Todo se reduce al actual debate sobre cuán pronto la Reserva Federal de EE.UU. comenzará a reducir sus inyecciones de US$85.000 millones mensuales de liquidez al mercado.
Varias mediciones diferentes del empleo en EE.UU. publicadas esta semana elevaron las expectativas de que el dato más reciente de las nóminas de empleo no agrícola, que se dará a conocer el viernes, sea más sólido que lo esperado.
El resultado de ello ha sido un aumento en el rendimiento de la nota a 10 años del Tesoro de EE.UU. a más de 2,50% y un regreso a los refugios al tiempo que los inversionistas prevén una decisión anticipada de la Fed.
Sin embargo, estas preocupaciones serían algo prematuras.
Primero, las nóminas de empleo tal vez no sean tan sólidas como se espera. Y en segundo lugar, otros datos de EE.UU. pintan un panorama económico menos saludable.
Enlarge ImageimageAssociated Press
El presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Ben Bernanke.
El aumento de los rendimientos de los títulos del Tesoro de EE.UU. se produjo luego que la última publicación del empleo en el sector privado de ADP mostrara un aumento inesperadamente alto de 188.000, lo que se compara con el alza de 134.000 registrada el mes previo.
El hecho de que el índice de empleo en el último sondeo del Instituto de Gestión de Suministros subiera además a un máximo de cuatro meses de 54,7 frente a la lectura previa de 50,1, dio a los amantes del riesgo aún más razón para preocuparse.
Las solicitudes iniciales de beneficio por seguro de desempleo también fueron buenas, al registrar una caída de 5.000 en la semana, aun cuando esto estaba bastante en línea con las tendencias recientes.
Entonces, ¿es posible que estas cifras influyan el pensamiento de la Fed sobre cuándo comenzar a atenuar su flexibilización cuantitativa?
Dado el aumento de los rendimientos, el mercado de los títulos del Tesoro obviamente cree que sí lo harán.
La proyección de consenso para las nóminas del viernes, antes del comunicado de ADP, apuntaba a un alza de 160.000 en junio, poco menos que los 175.000 registrados en mayo. Pero ahora, los analistas estiman un rango de 175.000 a 200.000.
No obstante, incluso un aumento de ese tamaño podría no tener el efecto esperado sobre la política de la Fed si otras cifras económicas no están a la altura.
Un recordatorio de esto surgió el miércoles cuando las cifras más recientes del comercio mostraron que el déficit de EE.UU. es aún mayor a lo esperado.
Rob Carnell, economista en EE.UU de ING Financial Markets, resume el efecto.
Esto es, según Carnell, "un recordatorio útil de que la cifra del PIB de EE.UU. para el segundo trimestre de 2013 podría no alcanzar siquiera el 2,0% [de crecimiento], ya que estas cifras de comercio restan cerca de medio punto del PIB".
Esto sugiere que el vínculo entre el desempleo de EE.UU., la política de la Fed y el apetito por el riesgo en los mercados mundiales no sería tan directo después de todo.
O, como dijo Carnell: "Esta es otra razón por la que los mercados podrían reconsiderar a tiempo su reciente convicción sobre la inminencia de una reducción de la flexibilización cuantitativa y de alzas de tasas interbancarias de la Fed, independiente del dato del mercado laboral del viernes".
Entonces el viernes, todos los ojos estarán puestos no solo en la cifra misma de las nóminas, sino también en cómo responden los rendimientos de los títulos del Tesoro de EE.UU., y si estos envían otra señal para que los amantes del riesgo abandonen las esperanzas.

miércoles, 3 de julio de 2013

Paro

Pienso que en estos momentos el tema del desempleo se encuentra así:
- Desde mediados de los 1980s la generación de PIB se fue progresivamente desvinculando de la cantidad de factor trabajo utilizado, el motivo fue la aplicación de tecnologías crecientemente eficientes, de creciente facilidad de uso y de precio decreciente, así como la de procesos organizativos cada vez más productivos.
- En consecuencia el mecanismo para crecer dejó de ser la consecución de la plena ocupación del factor trabajo.
- Al abandonarse la búsqueda del pleno empleo del factor trabajo la demanda de trabajo desciende pero no lo hace la oferta de trabajo, con lo que en el mercado de trabajo se agudizan las tensiones, tensiones que se traducen en caídas de salarios, de los ingresos públicos como consecuencia del menor consumo que realizarán los parados, y de la recaudación de cotizaciones sociales,  así como  aumento del desempleo, y del gasto público para atender al creciente número de desempleados.
- Si a lo anterior se añade que en el país o zona contemplada se ha producido un fenómeno migratorio incrementado por el hecho de que en ese país o zona se utilice un modelo productivo superintensivo en factor trabajo, las tensiones en el mercado de trabajo de ese país o zona se agudizan.
- Y más se agudizan si ese país o zona arrastra una deuda total gigantesca y sus ingresos fiscales se han derrumbado.
Bien. ¿En qué situación se halla España?. España es un país que tiene un modelo productivo intensivo en factor trabajo que genera un PIB en el que son mayoría los bienes y servicios de medio y bajo valor añadido, y en el que se introdujo a seis millones de inmigrantes a fin de reducir costes productivos para que quienes producían pudieran aumentar sus márgenes.
Al caer las actividades generadoras de PIB el desempleo ha aumentado en España, en porcentaje más entre la población inmigrante, pero el empeoramiento de las condiciones de trabajo no incide en un repunte de la actividad porque el crecimiento habido en el pasado se financió con deuda y la capacidad de endeudamiento de las personas físicas y jurídicas en España así como el de sus entes administrativos públicos se halla agotada.
En un escenario como el actual se crea muy poco empleo porque al primar la productividad y al fabricarse las cantidades necesarias de forma flexible es más eficiente recurrir a la tecnología, cosa que en España es poco posible debido al reducido valor de lo que España fabrica (al margen de que destruye empleo); y a mayor abundamiento, España no puede recurrir a su factor trabajo abaratado debido a que se hundieron las actividades en las que España basaba su generación de PIB así como las capacidades de consumo de los españoles al hacerlo su capacidad de endeudamiento.
Es decir, o España se acostumbra a una tasa de desempleo muy elevada, junto a una alta tasa de emigración de sus mejores profesionales, y a tasas bastante altas de subempleo y paro encubierto; o se vincula contrato de trabajo a permiso de residencia, se interviene y dirige el mercado de trabajo de modo que se asignen obligatoriamente puestos de trabajo a personas, y se asumen elevadísimas tasas de temporalidad, trabajo a tiempo parcial y contratación por obra y servicio, en un escenario de subempleo generalizado aunque de relativamente baja tasa de paro. En ambas alternativas, naturalmente, se producirían caídas muy acusadas en las rentas medias del trabajo asalariado.
La verdad, por mal que suene, es que ya no se necesita tanto factor trabajo como antes se necesitaba y la tendencia es que cada vez se va a necesitar menos. Ya existe un excedente de población activa, y ese excedente va aumentar, mucho; por todo lo antes dicho, evidentemente.
Cada vez se necesita menos factor trabajo y cada vez se va a necesitar menos, esa es la realidad. Y no: el reparto del tiempo de trabajo no funciona en la mayoría de los casos porque al aplicarlo la productividad cae.
Es preciso aumentar la eficiencia porque, excepto de trabajo, cada vez hay menos recursos, pero, a la vez, la población es la que es.
Un muy mal binomio para reducir el paro.
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

Las bolsas españolas, italiana, portuguesa y griega, podrían triplicar su valor

En artículos anteriores les he comentado el interés que se estaba despertando entre los inversores internacionales por los activos de riesgo de la periferia europea. “Los datos macro están mejorando de forma sensible en las economías periféricas, y sus bolsas empiezan de nuevo a atraer el interés inversor”, me comentaba recientemente un gestor amigo mío, que lleva una cartera en Londres de cerca de 30.000 millones de euros. Es una voz autorizada sin duda.
Esta opinión se está extendiendo cada vez más rápidamente, y lo más curioso, es que no se está viendo reflejada en las bolsas, que mantienen un amplio rango lateral. Por ejemplo, el jefe de inversiones de la aseguradora italiana Generali, ha sido muy explícito al respecto, comparando al Dax alemán como un “mercado emergente”, y añadiendo que es momento de vender acciones de la mayor economía de Europa, y comprar las del sur del viejo continente.
Nikhil Srinivasan, que supervisa la gestión de casi 500.000 millones de euros en Generali, la tercera mayor aseguradora de Europa en términos de primas, es inequívoco cuando FT le preguntó dónde creía que se encontraba valor hoy en día.
“El Dax ha tenido una muy buena racha, y no se ve tan bien como los mercados del sur de Europa o incluso las acciones francesas. Debido al gran número de empresas que basan su actividad principalmente en el sector exportador a Asia, me siento más cómodo definiendo al Dax como un mercado emergente. Creo que ha tocado techo. Mi recomendación es vender Alemania y comprar el sur de Europa”, afirma Srinivasan.
La experiencia en la crisis asiática de Nikhil Srinivasan como banquero de Morgan Stanley hace 15 años, le ha enseñado que “hay que comprar cosas que definitivamente han sido olvidadas. La mayor probabilidad de conseguir interesantes retornos es mirar hacia cosas olvidadas, en lugar de intentar alcanzar los suelos en un crisis”.
“De aquí a cinco años, veo a Europa mucho mejor de lo que está ahora. Han mejorado las estructuras políticas. Habrá una Europa desapalancada. Habrá una gran cantidad de inversores que quieran meter su dinero  poco a poco”.
“Si tiene paciencia en los próximos tres o cuatro años, se podrá hacer una enorme cantidad de dinero en estos mercados. Las bolsas de Italia, España, Grecia y Portugal se han reducido del 60% al 95% desde sus máximos. ¿Van a recuperar máximos otra vez? Yo creo que sí. ¿Pueden duplicarse o triplicarse desde estos niveles? Creo que también”.
Este tipo de afirmaciones, que empiezan a ser cada vez más habituales, se plasman también en la política de inversión de Generali. Tres cuartas partes de sus enormes activos están divididos a partes iguales entre Italia, Francia y Alemania. Srinivasan afirma que en un plazo de tres años, la aseguradora podría duplicar su exposición a otros países fuera de estos.
Desde el punto de vista fundamental, las bolsas de Italia, España, Grecia y Portugal, presentan importantes descuentos con respecto a sus promedios históricos, y a mercados como el S&P 500, y el Dax alemán. Estos descuentos estaban justificados cuando el nivel de incertidumbre sobre las economías de estos países era extremadamente elevado. Eso no sucede en la actualidad. Por lo que todo dicta a que ese diferencial deberá ir ajustándose paulatinamente.
Soy optimista con la renta variable de la periferia europea, y especialmente con España. Creo sinceramente que estamos en un momento en el que hay que hacer cartera. Dentro de unos años nos alegraremos de esta decisión.

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