sábado, 22 de septiembre de 2012

Consultorio Bursatil Sr. Saez del Castillo 21-09-12


Archivo de Audio de Analisis Técnico, grabado de Radio Intereconomia el Viernes 21 de Septiembre del 2.012 a las 9:40 horas, con la participación del Sr. Saez del Castillo de Gesmovasa.com, nos ofrece un analisis del Ibex 35 y varios Indices, nos comenta cual es el escenario más probable de cumplirse y nos analiza en el consultorio los siguientes valores, en este orden; Banco SantanderIberdrola, Oro, Euro/DolarArcelor Mittal y sus recomendaciones y consejos para invertir

Planes de Pensiones: ¿A quién beneficia y a quién perjudica la subida de impuestos en el IRPF?

La subida del tipo impositivo en el IRPF para los ejercicios 2012 y 2013 ha sido muy comentada desde que fuera aprobada tras el primer Consejo de Ministros del Gobierno de Rajoy a finales de 2011, sin embargo poco se ha hablado sobre cómo afecta la misma a los planes de pensiones.
Cuadro1
El plan de pensiones es una fórmula de ahorro a largo plazo vinculada fundamentalmente a la jubilación, pero también a otras contingencias, como la invalidez o el fallecimiento, que tiene una serie de beneficios fiscales en las aportaciones.

A quién beneficia…

Las aportaciones a planes de pensiones dan derecho a una reducción en la base imponible general. Para aplicar la reducción, la única restricción que nos encontramos es la de no poder hacer negativa la base liquidable general, en cuyo caso, tendríamos los cinco ejercicios fiscales siguientes para poder practicar el exceso de la reducción. Es una e las reducciones existentes antes de aplicar el tipo impositivo, que hace que la aportación disminuya el pago de impuestos.

El aumento del tipo marginal hace que para la misma aportación, la reducción aplicable en 2012 y 2013 sea superior a la que se aplicaba con el tipo antiguo, suponiendo las mismas circunstancias personales y los mismos ingresos.

Supongamos un contribuyente de 35 años, soltero, que trabaja por cuenta ajena con unos ingresos de 40.000 euros de fijo y 7.000 euros adicionales de variable. No tiene más rendimientos que los derivados de su trabajo, y desea saber si le conviene o no aportar 5.000 euros a planes de pensiones:
Cuadro2
Tal y como se puede observar, reducción aplicable en la actualidad es 150 euros superior a la que el contribuyente tendrá en el momento en el que los tipos impositivos vuelvan a niveles de 2011. La aportación a planes de pensiones reduce los impuestos que el contribuyente ha de pagar a Hacienda, compensando el aumento de los tipos impositivos. Adicionalmente, es una de las herramientas que los inversores tienen para complementar su jubilación.

A quién perjudica…

Cuando se produce la contingencia prevista en el plan de pensiones -jubilación, invalidez, fallecimiento o dependencia- o alguno de los supuestos excepcionales de liquidez -enfermedad grave o desempleo de larga duración-, los beneficiarios reciben las prestaciones correspondientes a las aportaciones más la rentabilidad que tales aportaciones hayan producido.

Tanto en uno como en otro caso, las prestaciones recibidas constituyen rendimientos del trabajo y se integran en la base general del IRPF del perceptor. Si el beneficiario es una persona distinta del partícipe, por ejemplo, si se recibe por fallecimiento del titular, tienen igualmente el carácter de rendimiento del trabajo, no estando sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Dicho rendimiento del trabajo se integra al 100% en la base general del IRPF y tiene retención. Las prestaciones derivadas de contingencias acaecidas a partir del 1 de enero de 2007 correspondientes a sistemas de previsión social contratados antes de 20 de enero de 2006 podrán aplicar un reducción del 40% sobre la prestación correspondiente a las aportaciones satisfechas hasta 31 de diciembre de 2006 si se rescatan en forma de capital y han transcurrido más de 2 años entre la primera aportación y el rescate.

El aumento del tipo marginal hace que para el mismo importe rescatado, y teniendo en cuenta las mismas circunstancias personales, el impacto fiscal sea superior en 2012 y 2013 que el que se aplicaba con anterioridad.

Lo comentado anteriormente es también aplicable a los seguros de empresa –seguros colectivos-.

Supongamos un contribuyente que decide rescatar su plan de pensiones. Recibe una pensión de 25.000 euros y tiene acumulado 100.000 euros en planes de pensiones -las aportaciones fueron realizadas antes de 2006-. Si decide rescatar el plan de pensiones en forma de capital, tendrá derecho a aplicar la reducción del 40%, y se considerarán unos rendimientos del trabajo de 85.000 euros a la hora de liquidar el IRPF -25.000 euros de pensión + 100.000*60% del rescate del plan de pensiones-.
Cuadro3     

El rescate de planes de pensiones durante los ejercicios 2012 y 2013 perjudica a dicho contribuyente que tendría que pagar 2.163 euros más que si esperase a rescatar el mismo cuando los tipos vuelvan a los niveles que había en el pasado.

Paula Satrústegui

http://blogs.cincodias.com/abante-asesores/2012/09/planes-de-pensiones-a-qui%C3%A9n-beneficia-y-a-qui%C3%A9n-perjudica-la-subida-de-impuestos-en-el-irpf-.html

viernes, 21 de septiembre de 2012

Europa 2012

Otra vez vuelve a hablarse de la 'W'. Ya saben lo que pienso: se estaba cayendo porque el modelo se agotó; entonces se vio que aún podía hacerse el último negocio a la vez que se daba esperanzas a la clase que está desapareciendo: la media, y se inventaron los planes E; pero un año y medio despues la bola de esos planes ya era ingobernable, y se les puso fin y se sacó del cajón la motosierra; y nos pusimos a trampear hasta que ya na-de-na.
Pienso que no es una 'W' sino una 'L' en la que ha habido una pequeña inflamación. Alemania está estirando lo que ya no  da más de sí, otros ya ni eso. Y por aquí diciendo que la solución está en las exportaciones a pesar de que todo el mundo está peor y el endeudamiento agotado. Como no vendamos a Marte ...
Ahora alguien (además del Profesor Krugman) volverá a hablar de reactivación, de la necesidad de reactivar: para que aumente el consumo, y las empresas contraten factor trabajo, y la recaudación crezca y los Estados puedan atender sus necesidades que son las de sus ciudadanías. Y hasta tal vez haya alguien que resucite a 'los brotes verdes'.
Vamos a ver, no se puede reanimar algo que ya está muerto, y en el caso del PIB es imposible fabricar cosas que nadie puede comprar porque no tiene con qué pagarlas. El crecimiento de los años que median entre 1992 y el 2006, y sobre todo en el período 02 - 06 se consiguió porque no se miraron los recursos que se gastaban y porque nadie se preocupó en averiguar si quienes consumían iban a poder pagar lo que se les estaba suministrando. Cuando la capacidad de endeudamiento de Estados, empresas, familias, regiones y ayuntamientos llegó a su límite físico, se acabó. Y en estas estamos.
Quienes aún tiran, lo hacen porque se les sigue sosteniendo (USA), porque aún tienen pedidos de fuera (Alemania), porque no han agotado aún la capacidad de endeudamiento que se les concedió (Brasil), porque su diversificación les permite seguir con un zapato y una alpargata (Francia). Expectativas tienen cuatro: los países que deben poco, no dependen financieramente del exterior y tienen pasta (países árabes con petróleo, gas y fondos soberanos), Escandinavos, Japón, e Inglaterra por su capacidad de inventar filosofías y descubrir caminos, y poco más.
No es una 'W', es la continuación de la caída que se manifestó en el 2007 y a la que se quiso poner remedio haciendo cheques de una cuenta en la que ya no quedaba saldo y creyendo que aún era posible el café para todos. Y no.
El ajuste fino pone de manifiesto lo que siempre se ha sabido: que habían varias Europas, al menos dos, y que eso va a seguir yendo a más hasta que se el paso a la Europa de los clusters: una nueva estructura para un nuevo modelo.
Pero para eso aún falta y mientras hay que seguir manteniendo la ficción que con ajustes  y recortes se va a poder pagar lo que se debe. (¿Quien se extraña de que en España no descienda el déficit a pesar de recortar y recortar lo ya recortado y a pesar de que se siga recortando?. España decrece, por lo que cada vez genera menos).
Y continúa sin hablarse de la deuda. (Será que aún no toca).
@sninobecerra
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

Días como hoy suelen ser propicios para batacazos bursátiles

Hay un montón de folklore asociado con la afirmación del legendario trader W.D. Gann sobre la importancia estacional relacionada con los equinoccios y los solsticios. Gann se dio cuenta que los mercados de acciones y de materias primas tienden a formar un techo de mercado en o alrededor del 22 de septiembre más que en cualquier otro día del año (esto se relaciona con el equinoccio de otoño).
Este es el día en que, según la antigua tradición, el Sol entra en su "Otoño", invirtiendo el espíritu alcista animal y preparando el escenario para los eventos adversos. Al parecer, este concepto es tan antiguo que precede incluso a la más antigua cultura mesopotámica.
No hay una lógica económica aparente detrás de esta observación, pero la idea podría tener un cierto atractivo para los astrólogos. Pero, ¿provocó este hecho la masacre de los mercados en 1978 y 1987? ¿Y la debacle de 1989, 1987 y el colapso asiático, o la debacle del LTCM/rescate el 23 de septiembre de 1998?
Además, el oro y la plata tocaron sus máximos históricos el 22 de septiembre de 1980. Y no olvidar el pánico que siguió al pico en el precio del oro que se alcanzó el 21 de septiembre de 1869.
En un principio, nunca tomamos en serio estas nociones. Esto a pesar de la autoridad de W.D. Gann y aún a pesar de la investigación del Departamento de Neuranatomy de la Yale Medical School, que descubrió que el sistema nervioso humano normalmente sufre perturbaciones medibles en los últimos días de septiembre y también a mediados de marzo.
Además de los movimientos en el mercado de valores, el mercado de divisas también ha sufrido shocks importantes durante esta fecha. El 21 de septiembre de 1931, por ejemplo, la libra esterlina se devaluó un 28%. Asimismo, el ahora famoso Plaza Accord  del 21 de septiembre de 1985, inició un periodo de volatilidad terrible en las monedas. La libra esterlina se desplomó unos días inmediatamente anteriores a la votación del 20 de septiembre donde Francia ratificó en referéndum el Tratado de Maastricht con el 51 por ciento de los votos.
Es cierto que gran parte de esta estacionalidad es comprensible antes de 1929. Estados Unidos era una sociedad agraria. Para pagar a los cultivos, el dinero salía desde los bancos de la ciudad hacía los bancos locales. Esto provocaba escasez de liquidez temporal en los bancos de la ciudad, que a veces producían una crisis financiera. Ahora tenemos una Reserva Federal y países altamente urbanizados, pero la estacionalidad parece persistir.
Todo esto, junto con el día de vencimientos de futuros y opciones trimestral de hoy viernes 21 de septiembre, que suele introducir mucha volatilidad, hace que muchos traders hayan aumentado sus medidas de cautela por sí estuviéramos en el ojo de un huracán bursátil.

lacartadelabolsa

jueves, 20 de septiembre de 2012

Mil novecientos treinta y tres

Es sabido que uno de hechos que retrasó la salida de la Depresión fue la actitud de los prohombres de entonces: de quienes entonces movían los hilos de la realidad económica del momento. Decían aquellos señores (entonces no había señoras que se ocuparan de estos menesteres) que era insano y absurdo que ni el Estado ni nadie tratase de arreglar la situación depresiva en la que se hallaba sumida la economía ya que de una forma natural y guiada por la Mano Invisible la crisis se resolvería y se volvería a una posición de equilibrio.
A toro pasado es muy fácil calificar de tontos a aquellos que eso decían, pero sus palabras tenían toda la lógica del mundo ya que desde hacía más de un siglo así venían resolviéndose las crisis (el Pánico de 1910 no se resolvió así, pero en fin). El problema radicaba en que aquellos que esto decían querían seguir haciendo lo mismo que hasta entonces se había estado haciendo, sin entender que se encontraban en el medio de una crisis sistémica por lo que las recetas convencionales no servían. Cuando se empezó a utilizar otro modelo y a aplicar otras recetas todo cambió. Es lógico que ahora se esté repitiendo la misma película en semejantes circunstancias.
Los países más afectados por esta crisis sistémica en la que estamos inmersos quieren salir lo antes posible del círculo vicioso en el que se hallan: el precio que tienen que pagar para que les compren la deuda es elevado debido a que ese precio equivale al riesgo que los inversores estiman para la deuda de esos países en relación al vencimiento de los bonos, por lo que es la rentabilidad que exigen para comprar esa deuda a tal vencimiento a fin de cubrir el riesgo de tal inversión. Los países que tienen una deuda cara quieren que el Fondo de Rescate europeo y el BCE compren deuda a fin de que, al reducirse su oferta, la desconfianza hacia esos países disminuya y los precios de la deuda bajen. Pienso que ese no es el camino. No es el camino porque pensar así, actuar así, supone seguir con el viejo modelo: el que se ha agotado y ha desencadenado la actual crisis sistémica.
El problema, pienso, no radica en el precio de la deuda: si ese fuese el problema la solución sería simple: ¿no es la pérfida especulación internacional la causante de este sinsentido monetario-financiero?, pues liquidemos a la especulación internacional y problema resuelto; el problema estriba en que es imposible crecer al ritmo que se crecía, del modo como se crecía, y la solución tiene que ser algo de un nivel tan revolucionario como la que se dio para deglutir el aumento de producción tan espectacular que era posible generar a partir del brutal aumento que experimentó la productividad a partir de 1923.
Del mismo modo que entonces la solución no estuvo en reducir el cultivo de trigo ante los espectaculares incrementos de productividad que su cultivo experimentó sino en buscar salidas nuevas a esa mayor cantidad de trigo que podía obtenerse, ahora la solución no se halla en que los poseedores de un Audi se cambien el coche cada año en vez de cada dos, ni construir 1 M de viviendas al año en lugar de 0,8 M, ni en tender el 30% de Km anuales de AVE más de los que hasta hace unos años se tendían, ni en que el BCE compre deuda pública.
La solución, pienso, reside en hacer las cosas de otra manera, una manera que considere que la norma es la escasez por lo que la eficiencia es la lente con la que todo debe abordarse y donde tal vez Audi deje de diseñar y construir automóviles porque caiga en picado la necesidad de desplazarse, y pase a diseñar sistemas de transporte de energía crecientemente eficientes.
En el fondo, fondo, ni siquiera la deuda es un problema: la parte conveniente se cancela, por al artículo 29 con una parte del PIB como contrapartida contable, exacto. Veamos. El PIB de España, más o menos, es 1B, cayendo. Pero es 1B porque se toma como dato el valor de una producción que se ha alcanzado con unos parámetros que ya no son ni serán porque no pueden ser: si efectivamente el crédito -en España y en todas partes- se dedica a la financiación de aquello que sea verdaderamente necesario, ¿en qué niveles se situará el PIB?.
El BCE comprará deuda y el fondo 1 o el 2, también, pero, al final, ¿de qué servirá?. No será más que una tirita -ya ni siquiera una anfeta: las anfetas ya se acabaron en Mayo del 2010- en una herida que lo que necesita es un trasplante de piel biogenéticamente construida. Se saldrá del paso: durante unas semanas, pero no se resolverá nada porque por ese camino nada puede resolverse. La pregunta: ¿y cuando se empezará a percibir que es preciso hacer las cosas de otro modo?, pienso que ya se ha visto: los proyectos de unión presupuestaria y de supervisión bancaria transeuropeas van por ahí, pero aún siguen hablando los que dicen que todo lo arreglará la mano invisible; no aquella, naturalmente, sino la de ahora.
¿El crecimiento?, pues tendrá que adaptarse a esa nueva forma de hacer las cosas. Muchos aún siguen pensando que la salida consiste en lograr crecer al 4% y a eso supeditan todo, por ejemplo la inflación. Pienso que es al revés: con un crecimiento del 0,7% o del 1,0%, ¿cómo hay que hacerlo para que el mundo siga girando?. Pues siendo muy eficientes con lo escaso, centrándonos exclusivamente en lo necesario; y asumiendo que muy pocos necesitarán un Audi y que quienes lo necesiten no hará ninguna falta que se lo cambien cada año.
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

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