martes, 6 de septiembre de 2011

Véndelo todo

Hoy hemos asistido en algunos momentos de la jornada, a verdaderos momentos de pánico inversor. Caídas de más del 5% en los índices generales con los valores del sector bancario desplomados, las primas de riesgo disparadas, un importante movimiento de huida hacia la calidad hacia el oro, cotizando con subidas por encima del punto porcentual, y con los inversores llamando a sus operadores de bolsa con la típica frase de película: "véndelo todo"

Nada ha ocurrido especialmente novedoso que haya provocado este pánico vendedor. Veamos:

1. El miedo a una recesión económica conjunta en EE.UU. y Europa. Los datos de empleo del viernes pasado, o más concretamente, la falta de creación de empleo no agrícola, no fueron buenos. Esto parece haber incrementado los miedos inversores a una contracción económica mundial. Pero esto ya se conocía, o al menos debería conocerse. Las proyecciones económicas tanto para el segundo semestre del año, como para el inicio de 2012 no son favorables, y podríamos asistir a trimestre con crecimiento negativo. Evidentemente el escenario es negativo, y afectará a los crecimientos empresariales en el futuro cercano, pero no es novedoso.

Se ha hablado mucho en que unos malos datos macro podrían presionar a la FED para implementar nuevas medidas de flexibilización cuantitativa (QE3), lo que de anunciarse, sería bueno para los mercados financieros. Bueno, eso se decía, porque hoy las interpretaciones son diferentes. Según un reciente sondeo, la posibilidad de que la Reserva Federal intervenga de nuevo en el mercado de bonos, es mayor del 80%, pero ahora se cree que un nuevo alivio cuantitativo no sería solución ni para la economía, ni para el mercado. Nosotros estamos de acuerdo con esta última interpretación, lo que no entendemos es el viraje de la opinión de gran parte de la comunidad financiera ante esta posibilidad.

2. Recrudecimiento de la crisis de deuda en Europa. Cada vez es más evidente que, o bien las medidas económicas que los políticos europeos pueden aplicar no son eficaces contra la actual crisis de deuda, o bien las medidas que pudieran ser eficaces no pueden ser aplicadas porque la opinión pública no las aceptaría.

La canciller alemana Angela Merkel perdió este fin de semana las elecciones regionales en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, feudo de la jefa de gobierno, donde ha obtenido los peores resultados de su historia.

Los inversores interpretan este revés electoral, como la desaprobación por parte de los ciudadanos alemanes a la política de Angela Merkel, especialmente la económica, lo que dificultará la aprobación de la extensión de la cuantía del fondo de rescate europeo. En ese escenario, las primas de riesgo periféricas subieron de forma notable, y los rumores sobre rebajas de rating en estos estados periféricos (especialmente Italia) se dispararon.

Por otro lado, Angela Merkel negó que la solución a la crisis sea la salida del euro de cualquier país miembro. Los inversores no se quedan con la negación de esta posibilidad, sino con que Angela Merkel ha pronunciado las palabras "salida del euro", lo que ha incrementado aún más la incertidumbre.

3. Mala situación del sector bancario europeo. La crisis de deuda europea, junto con unos niveles de crecimiento muy bajos, o casi recesivos, están penalizando especialmente al sector bancario europeo. Cierto, peligroso, pero no nuevo. Informes de casas especializadas en EE.UU. señalan que el sector bancario europeo necesita una profunda reorganización. Habrá fusiones, nacionalizaciones, adquisiciones, y algunas entidades no sobrevivirán. EE.UU. ha realizado gran parte de este proceso. Europa no, y ese es un lastre que más pronto que tarde tendrán que soltar.

Por otro lado, las declaraciones del consejero delegado del Deutsche Bank, Josef Ackermann, comentando que "es una obviedad que muchos bancos europeos no sobrevivirían si tienen que revaluar la deuda soberana en los libros a niveles de precio de mercado", han dañado mucho al sector. No por ser una obviedad deja de ser menos grave.

4. Fuerte incremento de la aversión al riesgo inversor. Los índices de confianza inversora están en mínimos multianuales. Los asset allocation muestran que los gestores siguen infraponderando la renta variable y aumentando sus niveles de liquidez. Los gestores profesionales venden sus posiciones de mayor riesgo, al encontrarse con dificultades para cubrirlas. El miedo sigue incrementándose, y está alcanzando niveles extremos, lo que en teoría nos debería dar una excepcional oportunidad de compra especulativa. Aunque solo eso, especulativa y para los más ágiles en el mercado.

Recordarán que al inicio de la semana pasada publicábamos un artículo en el que indicábamos que varios bancos de inversión estaban recomendando a sus principales clientes ponerse cortos al cierre del pasado jueves, por un lado porque estimaban que los datos de empleo estarían por debajo de las previsiones, y por otro, porque las compras especulativas y los cierres de cortos que habían impulsado los índices en sesiones anteriores, estaban cerca de finalizar.

El dato de empleo fue peor de lo esperado, y las compras especulativas finalizaron. El mercado se ha caído en estos dos días más de un 8%, por lo que aquellos inversores que hicieran caso a estos bancos de inversión, (o aquellos particulares que hicieran caso a lo que publicamos), han tenido una ganancia en esas posiciones cortas considerables.

¿Y ahora qué?

La situación es mala, no nos engañemos. No se ha convertido mala hoy, ni ayer, sino lleva meses y meses empeorando. Nuestros escenarios operativos de 2010 ya reflejaban la posibilidad de una recesión económica de doble suelo, y de una reestructuración de deuda en países como Grecia, o Irlanda. Es lo que llevamos defendiendo desde hace meses.

¿Los mercados pueden caer más? Sí. Podrían alcanzar los mínimos de marzo de 2009. Pero si eso sucediera, nos encontraríamos ante una de las oportunidades de compra más interesantes en décadas. Como decíamos en el Cierre de Mercado del viernes pasado:

"¿Y qué hacer en estas circunstancias? Nuestra recomendación es estar fuera de los mercados de renta variable. Mantenerse en liquidez. La ecuación rentabilidad riesgo actual no aconseja tomar posiciones en bolsa a niveles actuales. Preferiríamos perdernos un posible rebote al alza de importancia, y comprar a precios más elevados, que exponernos a un crash de mercado si se confirman los malos escenarios macroeconómicos.

¿Cuándo entrar? Niveles de Ibex 7.000-7.500 puntos creemos que son claramente compra. Las proyecciones técnicas no descartan una nueva caída a los mínimos de marzo de 2009, y por ratios fundamentales, a esos niveles, el descuento sería tan importante que podríamos arriesgarnos a afrontar un escenario de agravamiento de la crisis de deuda periférica, o la vuelta a la recesión económica mundial".

El lobo que nunca se fue

Otro flash para reflexionar.

El BM, el FMI, dicen que las cosas se pueden torcer, los Gobiernos aún callan y ponen en marcha medidas para ‘calmar a los mercados’. Que nadie se engañe: las cosas no se pueden torcer porque ya llevan torcidas desde mediados de los 70, se enderezaron falsamente en los 90, virtualmente en los 2000, y ahora vamos de chapuza en chapuza sabiendo que era y es un enderezamiento ficticio: levantar un castillo en la arena, escribir un verso en el agua, prender un lienzo de humo en el aire con alfileres de papel. A partir de ahí …

Ni las cosas se pueden torcer ni se pueden calmar a los mercados. La Depresión fue inevitable tal y como las cosas se habían estado haciendo desde el Pánico de 1907: ni bien ni mal: como había que hacerlas, lo mismo que ahora. Se haga lo que se haga la crisis ha de seguir su curso: por eso vamos a peor; pero aún toca decir que algún milagro es aún posible; para después decir que no lo fue, ya.

Lo diremos otra vez: no corremos el peligro de que se desate una nueva recesión: es la continuación de la precrisis que empezó a manifestarse en Septiembre del 2007, es la continuación de la crisis que comenzó en Mayo del 2010. Entonces, ¿por qué ahora estas advertencias?, pues porque las cosas se van a poner mucho peor, muchísimo peor: en Otoño, en Invierno.

Y no, también lo hemos dicho, pero repitámoslo de nuevo: los eurobonos, no. ¿Verdad que sería absurdo que una compañía que tiene unos problemas de muerte emitiera bonos conjuntamente con otra que tampoco está bien pero dispone de unas posibilidades mayores?, pues eso. No tiene sentido que hoy Alemania o los Países Bajos garanticen, sea en el porcentaje que sea, los bonos que emitan los PIIGS, y no porque Alemania no tenga problemas: los tiene, en el cajón, muchos: cuando le dejen de comprar; pero ni aun así: cuando Alemania esté manifiestamente mal, ¿se imaginan cómo estarán los PIIGS?.

La respuesta es no. Claro que si las condiciones cambian y se pasa a otra estructura operativa, a otra administración de recursos, a otras formas de hacer … Pero entonces estaríamos hablando de otra cosa, de una cosa de la que aún no toca hablar.

Menudo papelón el que les toca a quienes salen en las ondas, en las pantallas y en los papeles diciendo que no, pero que tal vez … sí; menudo papelón. Me pregunto si podrán escoger o les dirán como en la mil: ‘Ud., voluntario’.

(Pienso que el que a Grecia se le pida el 50% para comprarle deuda sólo tiene una lectura: ‘sé que no me vas a pagar y quiero tener un lugar destacado cuando negociemos’; que una entidad financiera tenga una ¿morosidad? del 19% sólo indica que va a poder cobrar bastante poco de lo que le deben; que empiece a hablarse abiertamente de ‘nueva recesión’ por parte de quienes decían que la recuperación estaba a la vuelta de la esquina hay que entenderlo en el sentido de esto-ya-no-hay-quien-lo-pare. Pienso que ahora la pregunta ya es: y mañana, ¿qué?).

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

“LOS BANCOS EUROPEOS desconfían unos de otros y cotizan en mínimos de 29 meses”

"El sector bancario europeo se sitúa en mínimos de 29 meses. Así de alto y claro. Los bancos europeos desconfían unos de otros y van a terminar desconfiando de sí mismos. Algunos estrategas de las Bolsas vienen pregonando desde el año pasado que hay Bolsa sin bancos y bancos sin Bolsa, pero no es así. El entramado societario y financiero es de tal calibre que las Bolsa no pueden levantar cabeza sin el consentimiento de los bancos, por mucho que se empeñen determinados visionarios. Los bancos van levantando alfombras lentamente y conforme lo hacen, mayor es la cantidad de basura. Además, la Crisis de la Deuda Soberana amenaza con cargarse a más de una entidad", dice uno de los operadores más importantes de la Bolsa española.

Enésima jornada negra, muy negra para la banca europea, en general, y para la española, en particular ¿Desconfían unos de otros? Eso es lo que dan las cifras. Los bancos comerciales de la zona euro depositaron el pasado viernes en el Banco Central Europeo un total de 151.097 millones de euros, la cifra más alta registrada desde agosto de 2010, según reflejan los datos de la entidad emisora de la eurozona.


La facilidad de depósito del BCE remunera el dinero depositado diariamente por los bancos de la eurozona al 0,75%, muy por debajo del 1,50% del precio oficial del dinero, lo que constata una creciente desconfianza entre los bancos, que optan por la mayor seguridad del banco central en vez de prestarse entre ellos y obtener un mayor rendimiento.


El Consejo de Gobierno del BCE se reúne este jueves para discutir la política monetaria de la entidad y fijar los tipos de interés del euro, respecto a los que se prevé que su presidente, Jean Claude Trichet, sugiera cierto relajamiento de la posición de la entidad ante la ralentización de las economías europeas.


¿Cuántos bancos van a quedar en pie?

El presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann, considera que las actuales turbulencias que atraviesa el sector financiero guardan semejanzas con la crisis sufrida en 2008 tras el colapso de Lehman Brothers y ha alertado de que varias entidades europeas no sobrevivirían en el caso de verse forzadas a valorar sus carteras de deuda soberana a precios de mercado.

“Resulta una obviedad reconocer que muchas entidades no sobrevivirían en el caso de tener que reevaluar sus carteras de deuda soberana a precios de mercado”, advirtió Ackerman en su intervención en una conferencia bancaria celebrada en Francfort.

En este sentido, el presidente de Deitsche Bank señaló que, desde el comienzo de la crisis, algunas entidades europeas han perdido más de un tercio de su valor de mercado y apuntó que esta “nueva normalidad” del sector financiero se caracteriza por la volatilidad y la incertidumbre
Por contra, Ackerman destacó que la banca europea tiene ahora menores dimensiones que en 2008 y se encuentra mucho mejor capitalizada y es menos dependiente de la financiación a corto plazo, mientras que sus carteras tienen menor cantidad de activos tóxicos y se ha mejorado la gestión de los riesgos.

No obstante, el presidente del mayor banco de Alemania auguró un largo periodo de dificultades para el sector, ya que las entidades aún “no han proporcionado respuestas convincentes a la crisis”, mientras que las perspectivas de crecimiento de los ingresos se encuentran “limitadas en cierta medida”.

fuente: lacartadelabolsa

lunes, 5 de septiembre de 2011

¡Viva la Pepa!

Lo de hoy va a ser cortito: ¿para qué más?.

Me preguntaron el pasado Viernes: ‘Esta reforma de la Constitución, ¿es la solución a la crisis?’. Respondí, ‘¿Te refieres a que si es LA solución a la crisis?’. ‘Bueno, me dijo mi interlocutora, si haber puesto eso en la Constitución va a ser útil para salir de la crisis’.

Escribir en una Constitución que las cuentas públicas han de estar equilibradas o, incluso, escribir un porcentaje máximo de déficit al que esas cuentas públicas pueden llegar, ni es LA solución, ni es una solución; es, pienso, parte de la dinámica de esta transición de modelo en el que nos hallamos. ¿Qué quiere decir esto?, pues que dentro de unos muy pocos años lo absolutamente normal será que las cuentas se hallen en equilibrio de tal modo que sea inimaginable que no lo estén, y, ¿por qué?, pues porque, pienso, lo habitual en los próximo años, muchos, muchísimos, va a ser la escasez.

En los años 90 podía buscarse el equilibrio presupuestario por pureza y castidad, es decir, por una cuestión de virtud: ‘No debemos gastar más de lo que ingresamos’, podía ser el mensaje.

Hoy se busca, mañana se buscará, el déficit cero por inevitabilidad: ‘No podemos gastar más de lo que tenemos, ni tendremos’.

Ayer se esperaba que el mañana fuese mejor que el hoy, pero en ningún momento tenía que gastarse más de lo que se tenía porque no era elegante ser manirroto, aunque mañana pudiera pagarse, sí. Hoy se sabe que hay lo que hay y que mañana, si lo hay, habrá muy poco más, es decir, se sabe que hoy no hay abundancia y que mañana habrá escasez.

Y se dice por el planteamiento. Hoy, mañana, se limitan gastos a fin de adaptarlos a unos ingresos públicos que se sabe van a ser decrecientes debido a que la actividad económica lo será, y ello al margen de que suban cuatro contribuciones fiscales; es decir, como no se puede sacar de donde no hay, se limita, se recorta, aquello que depende de nosotros: el gasto. Si alguna duda quedaba de que vamos a peor, a mucho peor, está ese llamamiento (hecho por tres veces) en el sentido de que los países incorporen a sus Constituciones esa limitación. Insisto: no hay ni va a haber, por eso se poda lo que queda.

Y, ¿por qué ha de escribirse eso en la Constitución?, pues por el carácter mítico que una Constitución aún tiene (los británicos, como siempre, en eso tienen ventaja). Por una Constitución se ha muerto y se ha matado, y se ha cortado el cuello a algún rey. En los cerebros de la ciudadanía -que lo és por una Constitución-, aún permanece ese halo romántico que lo constitucional tiene, luego, ¿qué mejor lugar para anotar algo tan fundamental como el equilibrio presupuestario?. Claro que tras anotar eso cualquier cosa puede ser anotada ya que a partir de ahora una Constitución ha pasado a ser un cuaderno de uso para utilizar como agenda, es decir, se ha producido la desmitificación de la Constitución, lo que ya corresponde a la época: la decadencia de lo político y el comienzo del declive del Estado. (¿Qué lo escrito no será operativo hasta el 2020?; bueno, si conviene el 2020 puede empezar mañana).

Y cuando las constituciones estén totalmente arrinconadas, ¿dónde se anotarán las cosas importantes como esta?, pues, tal vez, en pantallas gigantescas que sobrevuelen las ciudades al modo de aquellas que anunciaban los eventos en Blade Runner.

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull

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