viernes, 6 de mayo de 2011

Brutal Recorte del estado del bienestar en PortugaL!

  • El coste del rescate queda fijado en 78.000 millones de euros
  • 52.000 millones los aportará Europa y 26.000 millones el FMI
  • El Gobierno luso admite que el país sufrirá dos años de recesión

    Los expertos de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se han esforzado este jueves en justificar los recortes que han impuesto a Portugal a cambio de acudir a su rescate y evitar su bancarrota. Recortes que jibarizan el Estado y los derechos de los trabajadores y que, aunque acaban de ser presentados oficialmente en Lisboa por los burócratas de Bruselas y Washington, eran conocidos desde que este miércoles corriera como la pólvora por Internet el borrador del plan de ajustes. Consejos alemanes para Portugal: es el momento de vender sus reservas de oro.

    "Es un programa completo que hace frente a los problemas y hará que la economía portuguesa sea más sostenible y competitiva, e impulsará el crecimiento y el empleo", ha asegurado Jürgen Kröger, el jefe de la delegación de la Comisión Europea.

    Recesión y más paro

    Sin embargo, el ministro portugués de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos anunció por la mañana, al término del Consejo de Ministros que aprobó formalmente el acuerdo, que el país estará en recesión durante los próximos dos años, durante los cuales el Producto Interior Bruto (PIB) se contraerá cerca de un 2%. Y añadió que la tasa de desempleo será del 13% en 2013, frente al 11,1% del último trimestre de 2010.

    "Hay que ser honesto con el pueblo portugués: es un programa duro, pero justo", aseguró Kröger. "Es duro pero realista", dijo por su parte Poul Thomsen, jefe de los expertos enviados a Bruselas por el FMI. Ambos aseguraron que el programa protegerá a los segmentos "más vulnerables de la población". Thomsen explicó que este programa permitirá a Portugal estar "fuera de los mercados algo más de dos años, balón de oxígeno sin el cual el ajuste hubiera sido más rápido y más duro".

    El plan obliga a Portugal a, entre otras exigencias, reducir a la mitad el periodo durante el que los parados pueden recibir el subsidio de desempleo (cae de tres años a 18 meses); a reducir las pensiones de más de 1.500 euros mensuales; a un aumento generalizado de impuestos; recortar los gastos en Sanidad y Educación; a reducir 8.000 puestos anuales de funcionarios; a impulsar la competencia y la liberalización de sectores como las telecomunicaciones y los transportes; y a acelerar las privatizaciones de empresas como la aerolínea TAP, los aeropuertos, las energéticas EDP y Galp, Correos, y el banco BPN.

    El coste del rescate

    A cambio, la ayuda exterior que se irá entregando de manera escalonada a lo largo de tres años sumará préstamos por un total de 78.000 millones de euros, de los que 12.000 millones se destinarán para apuntalar a los bancos portugueses. 52.000 millones los aportará Europa, y los 26.000 millones restantes, el FMI. Europa exigirá tipos de interés por encima del 5%, y el FMI de entre el 3,25 y el 4,25%, aunque todos estos niveles son teóricos y dependen de la evolución de los mercados. El cumplimiento de las condiciones y la capacidad de Portugal para hacer frente a la devolución de su deuda será objeto de evaluaciones trimestrales.

    Si nadie se sale del guión escrito a mediados de abril por los ministros europeos de Economía y Finanzas, la intervención debería ser definitivamente aprobada este 16 de mayo, y el primer tramo de las ayudas a Portugal serán inyectadas antes de que a mediados de junio el Estado deba hacer frente a un vencimiento de deuda pública para el que carece de recursos.

    La mayor incógnita aún por despejar es si los populistas finlandeses lograrán que su país vete el acuerdo, lo que obligaría a improvisar un plan B ya que poner en marcha el mecanismo de rescate necesita de la unanimidad de los 17 países del euro. Eslovaquia también podría zancadillear la operación; ya negó su ayuda a Grecia aunque posteriormente la prestara a Irlanda.

eleconomista

La banca sube los tipos de las hipotecas hasta en 2,5 puntos

¿Se han convertido las hipotecas en un producto de lujo? Esta pregunta es difícil de responder, pero lo cierto es que para conseguir una es cada vez más necesario contar con mayores ingresos, haber ahorrado más, contratar más productos, etc. Es decir, los bancos y las cajas están endureciendo paulatinamente las condiciones para otorgar los créditos para la compra de una vivienda. Y no sólo por encarecimiento de la subida de los tipos de interés y el euribor.

Las entidades han aumentado los diferenciales que aplican sobre estas tasas oficiales y las exigencias de contratación de otros productos, para vincular a los clientes.

¿Se ha cerrado el grifo? Oficialmente, sólo para clientes insolventes. Extraoficialmente varias entidades reconocen que se "dan la mitad de la mitad" de las hipotecas que se podrían conceder "por las exigencias que vamos añadiendo". "Tenemos que defender los márgenes operativos, que el año pasado sufrieron demasiado por la guerra de los depósitos y este año será complicado por la escasa actividad bancaria", añaden.

Eso sí, la flexibilidad y las ventajas llegan cuando el crédito se destina para la compra de una casa en propiedad de las entidades. Entonces, las cosas cambian. Los precios son más bajos y las condiciones más favorables. El objetivo es soltar el lastre inmobiliario que acumulan en sus balances por culpa de la morosidad de las promotoras, que les obliga a realizar fuertes provisiones que debilitan los resultados.

El consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, admitió hace unos días que el mercado de la vivienda se mueve por la banca y porque a ésta le interesa. Para ello, el sector financiero ha tenido que rebajar entre un 20 y un 30 por ciento el valor de los pisos y vender, incluso, con pérdidas.

A día de hoy, muy pocas son las ofertas que aplican diferenciales sobre el euribor de entre el 0,40 y 0,60%, como hace tan sólo cinco a o seis meses. El tipo medio supera el 3,1% -es decir- más de 100 puntos sobre del euribor-.

Multiplicación del diferencial

Un cliente, ahora, tiene que llevar a cabo una negociación con las entidades para que obtener la financiación necesaria por debajo de estos umbrales. "Si el piso no es del banco, los diferenciales aumentan y pueden ser el triple de elevados", indican fuentes del sector financiero.

En caso de que pase el filtro de los bancos y las cajas por los distintos criterios de riesgo al que es sometido, tendrá que pagar la hipoteca en un plazo más corto, que eleva las cuotas mensuales. Si antes los vencimientos del créditos se alargaban con facilidad hasta los 40 años, en estos momentos este periodo es una excepción. Todo depende de las garantías de cada uno. La tendencia se inclina hacia los 30 año o, incluso, los 20 años en la vida de estos préstamos.

Al igual que los plazos se están estrechando, también el importe que las entidades conceden. La financiación total o superior al valor de la vivienda ha pasado casi a la historia. Hasta un 80 por ciento de la tasación es la concesión máxima. Más allá, nada de nada. "La gestión de los riesgos es muy estricta", consideran las mismas fuentes.

Ejemplos del endurecimiento de las condiciones hay múltiples. Entre ellos destaca la hipoteca que ha lanzado al mercado Banca Cívica -el grupo formado por Cajasol y las cajas de Navarra, Canarias y Burgos-. Las características de su préstamo son las siguientes: vencimiento a 30 años con un 80% del valor y con un tipo de interés del 3,5% (1,4 puntos porcentuales sobre el euribor), además de cobrar una comisión de apertura de un 1,3% -mínimo 600 euros-.

El diferencial se sitúa en estos términos en BBVA, que ha pasado del 0,8 por ciento al 1,15%, o en Caja Madrid, que lo tiene fijado entre el 1 y el 2,5% dependiendo de la vinculación.

Condiciones flexibles

Otros casos, como el Santander, ha bajado al 70% la financiación en sus créditos hipotecarios. El banco cántabro, en la práctica, aplicaba ya estos estándares en los años anteriores, ya que más del 85 por ciento de las hipotecas concedidas financiaban menos del 80% del precio de tasación de las viviendas.

La tasa media de su cartera residencial en España es ligeramente superior al 50 ciento. La entidad también ha decidido apretar un poco más el grifo y ha establecido en 20 años el periodo de amortización de estos préstamos.

Las entidades, aunque no todas, se muestran levemente flexibles en las condiciones si el cliente contrata otros productos, como seguros de vida, depósitos, tarjetas o fondos de pensiones. La hipoteca se puede hacer más atractiva, pero el esfuerzo adicional puede llegar a ser más alto que si la entidad le aplicara unos tipos más elevados.

Ni siquiera en las promociones que tienen en las filiales de Internet los bancos manifiestan una apertura de la financiación. Los diferenciales son, por lo general, el doble que hace tan sólo seis meses, a pesar de los menores costes aparejados para la banca.

Una de estas ofertas es para ricos. El banco online del Pastor sólo ofrece hipotecas a las personas con ingresos netos mensuales de, al menos, 4.000 euros. Las condiciones son similares al resto, pero las ventajas sobre el tipo de interés, comisiones y rentabilidades de otros productos mejoran, además de la atención, ya que el cliente pasa automáticamente a la categoría de premium.

Desde la entidad gallega explican que la estrategia de Oficina Directa va dirigida a este segmento de población y que, dada su dimensión, no pueden acudir a sectores de rentas más bajas por el personal de esta franquicia, con un call center reducido. Destacan, también, que el número de clientes apenas alcanza 25.000. "Hemos apostado por la personalización con la filial online", remarcan.

Política completamente radical es la que desarrolla con la hipotecas referenciadas a su inmobiliaria, al igual que el resto de entidades. En estos casos, las entidades intentan rebajar las condiciones el máximo posible para deshacerse de los pisos que acumulan en sus balances. "Se buscan las fórmulas para arreglar los problemas que existan, se abre más la mano, esta es la realidad", sostienen desde diferentes entidades.

Soltar el lastre

Las condiciones para la compra del stock son mejores. Bancos y cajas conceden el 100 por ciento de la financiación para la adquisición de la casa, por lo que el cliente no necesita haber ahorrado. En algunos casos, ofrecen hasta el dinero de los gastos aparejados en los trámites del contrato, como los impuestos, notaría y gestoría. Los tipos de interés son más asequibles y los plazos de vencimiento se extienden hasta los 40 e, incluso, los 50 años.

En esta flexibilidad destaca la hipoteca del Popular, que aplica el primer año del préstamo un tipo de interés de euribor más un diferencial del 0,25 por ciento, propio de otras de épocas.

Para ver tasas inferiores al 0,5% sobre la referencia es necesario que sea de la entidad, explican las mismas fuentes.

Pero, bien sean para viviendas propias o ajenas, la banca da a cuentagotas las hipotecas. El Banco de España ha dejado claro en su último informe de estabilidad financiera que el crédito seguirá congelado tanto para familias como para empresas, aunque el decrecimiento de la financiación se suavizará en torno al 1% frente al 3% de 2009.

Dos años más de sequía

¿Cuándo volverá a fluir? El organismo supervisor no se atreve a realizar un pronóstico. Algunas entidades sí. El Santander considera que la economía no debe asumir un aumento de los préstamos hasta al menos 2013, momento en que nuestro país haya depurado el exceso de endeudamiento de la época del boom.

A su juicio es necesario que el apalancamiento del sector privado descienda entre 200.000 y 300.000 millones extras. BBVA defiende esta posición y se atreve a señalar que el crédito, en su conjunto, caerá un 5 por ciento en 2011 por la falta de crecimiento.

En los últimos años la concesión de hipotecas sólo ha repuntado bajo la presión de las medidas del Gobierno, como la subida del IVA o el fin de la desgravación por adquisición de una vivienda, en junio y diciembre del ejercicio pasado, respectivamente.

eleconomista

jueves, 5 de mayo de 2011

El fin de lo que fue

Muy interesante lo que dijo el pasado Martes el Señor Secretario de Economía, mucho. (Tienen un resumen en la Pág. 27 de El País de ayer).

¡Por fin! se está diciendo alto y claro: EL problema de la economía española es la deuda: lo que debe, y el razonamiento que se deriva de tal verdad es el de que es esencial que la deuda se reduzca para que las cosa empiecen a cambiar. Absolutamente de acuerdo: ¿cuántas veces Uds. lo han leído aquí?. Lo que sucede es que admitir eso e ir por ese lado tiene consecuencias: muchas.

Para que ‘las deudas’ se reduzcan, 1) tienen que pagarse las deudas antiguas y 2) no tienen que contraerse deudas nuevas. Para conseguir lo primero es imprescindible que la actividad económica no sólo continúe en el nivel actual sino que se incremente a fin de lograr excedentes que puedan dedicarse a pagar tales deudas, el problema es que para generar más actividad es imprescindible tener acceso al crédito para poder financiar pertrechos y suministros y sostener el proceso hasta que se cobre lo que se elabore, y para cobrar es necesario que quien tiene que pagar pueda acceder al crédito.

Lo dijo hace unos días el Sr. Alfredo Sáez, continuó con la idea el Sr. José Manuel Campa: el crédito va a caer porque tiene que hacerlo a fin de evitar la formación de más deuda, lo que, vuelvo a insistir, está bien: es lo correcto: hay que ‘limpiar’ actividades que sólo viven de lo que les prestan, OK, pero es que ‘España fue bien’ gracias al megacrédito fácil y barato que todas las entidades financieras se dedicaron a dar a diestro y siniestros en los años del milagro, dinero que, por cierto, en mucha medida, dichas entidades financieras captaron ... a crédito. Repitámoslo: si en España no hubiese tenido todo el mundo acceso a todo el crédito que quiso, ‘España no hubiese ido bien’, nada bien, pero nada de nada; es decir, lo que hizo ir bien a España es lo que le ha llevado al desastre en el que España se halla (a España y a todos, y a todos por lo mismo, claro).

¿Dónde estamos?, en todas partes se han creado subescenarios que conforman un escenario único y postglobal que se sostiene sobre deuda, lo que, ya abiertamente se admite (de ahí las palabras del Sr. Campa), no puede seguir así porque se ha entrado en un proceso de refinanciación de la refinanciación que lleva a ninguna parte porque al final lo que queda es que muchísimas de esas deudas, pura y simplemente, no se pueden pagar: deudas: países, empresas, entidades financieras, familias, …: la deuda de los clubes de football españoles de Primera y Segunda División ascienden a casi el 350% de los ingresos de esos clubes.

La idea está clara: no se debe -ni se pude- continuar alimentando a un organismo que únicamente puede existir en base a lo que se le suministra porque es incapaz de generar lo suficiente para alimentarse él, y, encima debe mucho de lo que se le ha ido suministrando en el pasado. Bye, bye, crédito!; muy bien, pero eso tiene consecuencias, muchas, enormes, para todos, pero para alguien como España, aún más.

Si se consolida la idea de que se ha acabado el crédito en plan café-para-todos y únicamente aquellos proyectos con ojos y cara van a tener financiación: los que sean eficientes, productivos, útiles, se iniciará definitivamente la senda aquí ya comentada de ir por la optimización, pero entonces hay que olvidarse de a) una recuperación al viejo estilo: ir a más, b) reducir la tasa de desempleo de forma real: aumento de la tasa de actividad, reducción de la de desempleo y ocupación de un número creciente de personas ocho horas al día de forma continuada, c) disminuir los déficits -estatal, regionales, locales- por el lado del incremento de la recaudación: habrá que ir por el de la poda creciente de los gastos y la subida de impuestos y tasas medievales: medievales por ineludibles.

Es decir, si el crédito cae y se selecciona muy bien el que se dé, la actividad disminuirá, el desempleo aumentará, pero la economía se saneará, por lo que el riesgo de España irá a menos: el PIB que se genere será más sano, y lo que se obtenga de él, convenientemente asignado mediante acuerdos y compromisos, servirá para pagar lo que se debe a los álguienes importantes a los que se les debe, con alguna quita que se acuerde, ya, pero también convenientemente protocolizada de cara al futuro. Eso explica la caída de la prima de riesgo de España: llegados a la conclusión de que España no tiene que caer porque no es conveniente que caiga, y emprendido un camino de saneamiento (si lo quieren llamar ‘desapalancamiento’, pues vale) y de evitación de volver a las andadas, el peligro de que España haca ¡pum!, decrece, por lo que su riesgo -malo- se diluye y, encima, puede venderse como que ‘la confianza en España se está recuperando’.

Ya: lo que no se va a poder pagar: la empresa España, S.A. que hoy está pagando sus facturas y que se le va a cortar el crédito más de lo que se ha cortado y no va a pagar lo que debe; el Sr. Español que trabaja en esa empresa y que a duras penas estaba pagando lo que debía y que se va a ir al paro cuando su empresa baje la persiana; la repercusión de eso sobre la entidad que les creditició a ambos. De eso aún no se habla, no. ¿Se meterán en un container todos esas deudas que no se pueden pagar, se le echarán siete llaves y se dejará ‘del salón en un ángulo obscuro’?.

Lo que sí es cierto es que está cambiando el mensaje. A mediados del 2010 se asume que la situación no es revertible utilizando los métodos tradicionales: ese es el crash; ahora se admite que tenemos que hacernos más pequeños porque una parte de nuestro tamaño está basada en algo que no tiene existencia real: es la crisis, sí, pero, es la preparación de una cosa nueva: ser más pequeño para empezar a ser óptimo; con sus implicaciones, ya.

Eso ya es el nuevo modelo, pero las consecuencias aún ni se le han dibujado a la ‘opinión pública’; en España se hará a partir del 22 M, ya.

(El fin de lo que fue: ¿han visto lo que se ha firmado en Portugal, si?, pues extrapolen lo que se viene encima de España teniendo en cuenta que 1) el impacto de la deuda española en las finanzas internacionales es, en proporción, mayor que el que puede causar la portuguesa, y 2) que en España queda más para estrujar que en Portugal: el efecto limón: hay que asegurar que se reserva lo que haga falta para pagar lo que se debe: para intentar salva a quienes tienen la deuda, de entrada, todo: para quitar siempre hay tiempo. Si en algunas ocasiones tiene vigencia el refrán del corte de las barbas del vecino y del remojo de las propias, pienso que es en esta).

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

LA CARTA DE LA BOLSA - Moises Romero Jueves, 3 de Febrero de 2011 Según pautas demográficas, la Bolsa será bajista 2014-2015

No es difícil argumentar que la demografía es uno de los motores más potentes del destino de una sociedad, y de todas las facetas más importantes dentro de ella, incluyendo la economía y el mercado de valores. La demografía determina cuáles son las prioridades de una sociedad, sus patrones de gasto, sus patrones de ahorro.

Todos estamos familiarizados con el poder que el “baby boom” tuvo sobre la economía de América del Norte en los últimos 50 años -afirman los analistas de Trader Narrative. Así que no es sorprendente que este tema haya ganado mucha atención entre los académicos económicos.

Recientemente se publicó un interesante informe sobre un estudio demográfico en los EE.UU. que muestra el envejecimiento de la población. Pero lo más notable de ese estudio es que en 2020 un creciente porcentaje de la población será menor de 15 años. La población de EE.UU. se dividirá entre dos segmentos extremos cada vez mayores, los menores de 15 años y los ancianos, mientras que la población de mediana edad está reduciéndose.

Lo interesante de estos datos es compaginarlos con el trabajo de investigación de Favero, Gozluklu y Tamoni, en el que se relaciona la evolución del segmento de población de mediana edad y los jóvenes (ratio MI) con los retornos de la bolsa de valores (gráfico adjunto).

El estudio de la relación entre la población de mediana edad y joven es vital, ya que en estas dos etapas diferentes de la vida, las personas tienen prioridades muy diferentes, que de forma agregada, tienen un efecto inevitable sobre el plan de ahorro, el de gasto y de inversión en una sociedad dada.

Cuando se es joven, por lo general, los ingresos son muy pequeños o inexistentes, y se está interesado principalmente en el gasto. El joven promedio tiene gastos muy superiores a sus ingresos. En la mediada edad, la persona promedio ha alcanzado su potencial de ingresos máximo. Ellos obviamente gastan, pero también se es consciente de la jubilación, y en consecuencia, el ahorro es una parte importante de los ingresos anuales.

Como podemos ver en el gráfico, se espera que el ratio MI caiga hasta alrededor del 2014-2015, lo que sugiere que el mercado bajista aún está vigente, y durará al menos hasta entonces.

Esta previsión, según Traders Narrative, coincide con otros dos patrones de ciclo:

El primero el ciclo de 18 años del mercado de valores, o ciclo de Benner, y el segundo el ciclo del mercado de valores y las materias primas, que indica que si consideramos que finales de 1999 fue el suelo del anterior mercado bajista de las materias primas, e inversamente el techo del mercado de valores, después añadiríamos el ciclo de 17,6 años, que nos llevaría aproximadamente al 2016, muy cerca de lo que sugiere el ratio MY. Tras el final del mercado bajista estructural en las bolsas, entre 2014-2016, se iniciaría un nuevo mercado alcista con una duración de entre 10-15 años.

http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/segun_pautas_demograficas_la_bolsa_sera_bajista_hasta_2014_2015

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cosas - 14

* - En principio, pienso, se ha optado por el camino lógico: desestimadas las masacres ir por la amnistía: el afloramiento de la ocupación sumergida, podría haberse ido más allá: perdón por las cuotas no pagadas (de todos modos, y queriendo ser estrictos ¿cómo se sabrá desde cuando una trabajadora, un trabajador lo es en una empresa?), pero en fin: hay que sacar pasta de debajo de las piedras, lo que no acaba de estar claro es el impacto que tendrá tal amnistía.

Ya lo hemos dicho aquí: volvamos: en el reino hay muchas empresas, mu-chas, que pueden existir porque una parte, o toda, de su actividad discurre en la parte oscura de la economía, de tal modo que si su actividad tuviera que ser blanca deberían desaparecer debido a que ese fraude es su margen de competitividad; ¡claro que hay empresarios que defraudan para cambiarse el Bentley cada año!, pero son menos que los otros, sobre todo si hablamos de pymes y micropymes, y de autónomos; pero es que, en realidad, hay más.

Hoy, en España, ¿qué porcentaje de la población ocupada lo está porque se halla trabajando en negro?, es decir, ¿cuántos ‘contratos’ se han cerrado en el último año, por ejemplo, porque no ha habido ni papeles, ni seguridades sociales, ni tasas, ni retenciones?. Evidentemente, debemos ser puros y castos, y angelicales, pero España tiene la estructura de PIB que tiene, una productividad patética, y una tasa de desempleo del 20,5% a 31.12.2010. ¿Existen estimaciones de respuestas a las dos preguntas anteriores?, me da que sí, pero también me da que jamás serán publicadas.

¿Qué sucederá tras el período de gracia?, pues que la Inspección de Trabajo hará lo que tiene que hacer a tumba abierta y entrará en las empresas con los Swat abriendo camino. Desenterrarán cadáveres y sacarán a la luz trapos sucios, y, ¿después?, ¿cuántas empresas podrán pagar lo que tengan que pagar?, ¿cuántas actividades podrán continuar existiendo en un ambiente lleno de luz y con los taquígrafos tomando nota?, ¿cuántas trabajadoras, cuántos trabajadores hoy en negro continuarán empleados cuando se blanquee su situación?, porque ese es el otro problema.

Supóngase que a una trabajadora, que a un trabajador, se le contrata en negro y se le paga en negro, habitualmente poco: pienso que no habrá muchas personas con un doctorado en astrofísica desempeñándose profesionalmente en un laboratorio de física espacial contratadas en negro, poco, decíamos, pero exento de retenciones impositivas y de deducciones sociales, por lo que ese salario es ‘mayor’ (claro, claro: no estará cotizando, por lo que su pensión …, pero ese será un problema de mañana, el problema de hoy de esa persona es poder vivir). Bien, supóngase también que esos trabajadores descubiertos son legalizados, pero con menores salarios efectivos, es decir, con menores podres adquisitivos. ¿Se ven las consecuencias de algo así?.

La pregunta, pienso, no es si el trabajo en negro es deseable o no, la pregunta es si la estructura del PIB de España y su modelo productivo permiten que sea evitable. Y ya saben lo de las buenas intenciones con que está empedrado el infierno.

* - Los primeros culpables que se encontraron para explicitar la situación actual fueron ‘los bancos’, pero últimamente ha decaído bastante esa vía debido a que es complicado justificar que se rescate con dinero público a unos cochinos culpables, o sea que empezaron a buscarse otros y ya se encontraron: las agencias de calificación. Lo más alucinante es que en los 90, en los primeros 2000 eran geniales porque con su actividad ‘fluidificaban el intercambio económico’, ahora, que la cosa está más que agotada, dale que te pego. (Este es uno de los argumentos más abordados en Inside Job). En fin, quiero suponer que alguna vez se superará el síndrome del chivo expiatorio, quiero suponer.

* - El Presidente del Gobierno en el Parlamento el pasado 30 de Marzo: ‘si sobra hay que deducir deuda’. Mmmmmm, pero la deuda es debida (debe ser debida) a inversiones, y los excedentes, en parte, deben servir para cubrir carencias existentes, ¿no?; en cualquier caso, ¿por qué, entonces, si esto ha de ser así, se puso en marcha el Plan E y todas sus variantes?: ¿era procedente que la economía española dejarse-de-decrecer el 3,6% entre el 2009 y el 2010 a costa de aumentar el 7,1% de déficit entre el 2008 y el 2009?.

Ahora toca sacar el hachay la podadora, pero España está cuajada de bastantes obras públicas de dudosísima utilidad que se deben y que conviven con clamorosas carencias que se arrastran desde tiempo inmemorial. Pues vale. Y, al respecto, el principal partido de la oposición, mudo.

* - 630 millones de euros, esa es la cantidad que deben los clubes de football españoles en contribuciones fiscales y cuotas sociales. ¿Es mucho, poco?, no sé, pero la pregunta, pienso, es otra. El football español arrastra una muy larga historia de problemas económicos, retrasos financieros, impagos, perdones tributarios, y, a la vez, debe una cantidad escandalosa a proveedores diversos; la pregunta importante, decía, es ¿por qué?. ¿Por qué la actividad balompédica tiene un muy beneficioso trato fiscal y la siderúrgica, la turística o la informática lo tienen menos bueno?. Hay quien dice que ello es debido a que el football es un componente esencial de la paz social, y, bueno, visto lo visto, habría que empezar a pensar que algo de ello puede que haya, de haberlo.

* - Primero fue la reforma laboral (que tenía que servir para reducir la tasa de temporalidad, pero de eso ya nadie se acuerda), luego la reforma de las pensiones (que tiene que servir para hacer sostenible el sistema), ahora le va a tocar a la negociación colectiva, que, según se dice, tiene que servir para que el empleo aumente. En la práctica, la reforma laboral ha servido para reducir los costes laborales y la de las pensiones para abaratar las percepciones por jubilación; la de la negociación colectiva, pienso, servirá para reducir los salarios y para favorecer el empeoramiento de las condiciones de trabajo no vinculadas a la seguridad e higiene (quiero pensar) en ‘caso de necesidad’. Lo que es sorprendente es que todo eso se difunda como generador de empleo: la demanda de trabajo crecerá cuando necesite factor trabajo, ¿no?, ¿en qué medida influirá la reducción de los salarios en la necesidad de trabajo por parte de quien lo necesite?, ¿o es que, acaso, va a empezar una competición entre ‘el hombre’ y ‘la máquina’. ¡Hay que ver como somos los humanos!, se quiere hacer algo y se dan mil vueltas para justificarlo: blanco y en botella …

* - En USA están muy preocupados con su déficit: apunta al alza, al igual que su deuda pública; eso coincide con el reciente informe de S&P sobre su …, ¿sobre su qué?, ¿la confianza que despierta su economía?, ¿la capacidad real de pagar lo que debe?, ¿la insostenibilidad de su estructura de gastos?. Parece como si la situación por la que está pasando USA fuese nueva, y lleva así bastantes años: desde 1944, cuando el resto del mundo asumió las primeras imposiciones monetario-financieras de USA, las primeras porque a lo largo de los años fueron llegando más. Todos esos avisos de S&P y de las demás, todos esos temores, han llegado de golpe y son sobre todas las economías (ya están surgiendo dudas en relación a Latinoamérica, ¿les suena?). Y el denominador es común: la deuda. NADIE PUEDE PAGAR LO QUE DEBE, ni USA ni nadie, y una suspensión de pagos no arregla nada cuando los acreedores deben tanto como los deudores y cuando a los deudores les deben lo que nadie a ciencia cierta sabe.

Ya saben: pienso que se está preparando a la opinión pública: para una oleada de quitas, de ajustes, de recortes de recortes; y para eso no se dispone de todo el tiempo del mundo. Otra vez: ¿qué fiabilidad van a tener unos stress tests sin que se hayan definido / delimitado las quitas a aplicar a las deudas?, ninguna; pero las quitas tienen consecuencias, porque ni son lineales, ni son todas iguales, ni afectan a todos de la misma manera. Y, bueno, si los stress tests van a ser publicados en Junio / Julio, las quitas …. . Agosto para meditarlo, Septiembre para acabar de pulirlo, Octubre para empezar a implementarlo. ¿Dónde estará la economía entonces?.

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

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