jueves, 3 de febrero de 2011

Los valores de Hódar: BME, Mapfre, Abengoa y BBVA

El índice español se anota un 11,36% desde el inicio de 2011 gracias al buen comportamiento de los bancos, que suben más de un 13% en el año.

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BME
El volumen negociado le anima
Ayer lideró los avances del Ibex 35. Con una negociación que triplica ampliamente su media anual el valor subió un 5,25%, hasta los 21,56 euros.

Un avance que puede deberse a que en enero el volumen de negocio de la Bolsa española creció un 14% y se estima que a lo largo de 2011 continuará esta tónica.

Puede consolidar entre 21 y 22 euros, antes de enfrentarse a la resistencia situadas en esta última cota y hay que situar el objetivo en los 24.

Mapfre
La velocidad es excesiva
A lo largo del pasado año sus títulos bajaron un 30,9% y la tendencia bajista impuso su ley, un castigo a todas luces injustificado ya que a lo largo del mismo su beneficio neto creció un 0,7%.

Desde el inicio de 2011 el dinero está presionando con fuerza, de manera que ha superado su directriz bajista y lo perdido desde primeros de agosto. Su aspecto técnico invita a pensar que si no aminora el paso y consolida puede haber recortes entre 2,55 y 2,65 euros.

ABENGOA
Buen aspecto técnico
A mediados de enero el valor logró superar la directriz bajista iniciada a primeros de 2010 y la demanda se ha animado. También hay que considerar que al mercado le gusto su proyecto termosolar en India.

Sus títulos están ganando altura de manera ordenada y, tras superar y consolidar la resistencia situada en los 20,5 euros, podemos esperar que se encamine hacia los 24 euros.

BBVA
Unos resultados mejores de lo esperado
La entidad presentó los resultados de 2010 antes de que las bolsas abrieran sus puertas.

Hay que destacar que su beneficio neto aumentó un 9,4% e incrementó el core capital hasta el 9,6%, de manera que cumple sobradamente las normas de Basilea III.

Unas cuentas que superaron las previsiones y gustaron al mercado. El hecho de que la cotización haya cerrado con un ligero recorte del 0,14%, para situarse en los 9,294 euros, se debe a que se ha movido al son del mercado y en los últimos compases de la sesión le ha faltado un empujón. Puede oscilar entre 9 y 9,7 euros, antes de encaminarse a 10.

http://www.expansion.com/2011/02/03/mercados/1296694641.html

Y NO, YA NO ES EL "¡YO POR MENOS!"

Bien. De momento la planta de Nissan de la Zona Franca de Barcelona ha ganado la concesión del famoso pick-up, y digo ‘de momento’ porque nada garantiza que sí, por ejemplo la energía sube más de lo que la matriz ha previsto, vuelva a solicitarse a los trabajadores un nuevo ajuste de ‘salarios-tiempo de trabajo’ a fin de compensar tal aumento; tampoco que si las ventas no van como se esperan, la dirección plantee un ERE, temporal, naturalmente, Pero, sí, a día de la fecha, el pick-up va a empezar a salir de la planta de Barcelona … en el 2014: ¡2014! en pleno estancamiento tras los años anteriores de caídas.

Y eso, el que los trabajadores de Nissan hayan tenido que aceptar las condiciones que han aceptado, plantea una pregunta que nadie se atreve a plantear porque es fea, muy fea: feísima. ¿Dónde se halla el límite al que unos trabajadores han de llegar para que una empresa no se vaya del lugar en el que está ahora asentada?, es decir, ¿hasta dónde han de rebajarse el salario los trabajadores de una planta que fabrique lo-que-sea, en cuánto han de estar dispuestos empeorar esos trabajadores sus condiciones de trabajo para que esa compañía no se mueva de donde está y siga alimentando de pedidos sus instalaciones?.

Es absolutamente lógico -en la lógica del no-hay-alternativa- que los trabajadores de la planta que Nissan tiene en la Zona Franca de Barcelona hayan votado afirmativamente estar peor a cambio de poder estar, la pregunta es hasta dónde se está dispuesto a llegar, ellos y todos, debería plantearse porque el de Nissan ha sido el primer gran caso, pero van a llegar más, y ya están llegando más: desde hace tiempo: a pymes, a micro pymes, pero no salen en los papeles: ¿a qué políticos molestan los gritos que puedan dar seis trabajadores?, pero los de Nissan pueden colapsar Barcelona, y eso sí puede molestar.

Y no, ya no es el ‘¡Yo, por menos!’ de la I Revolución Industrial: esa batalla ya empezó a perderla el factor trabajo en mismo momento que una tecnología sustituyó a una persona y esa persona tuvo que aceptar un empeoramiento en sus condiciones de trabajo para encontrar otro empleo en otra parte. Una mayoría creciente de factor trabajo es crecientemente menos necesario, y la mayor parte del que lo es lo es a un coste menor. Insisto: ¿dónde se halla el límite?.

La aceptación de un empeoramiento en un lugar tapa un agujero durante un tiempo, nada más, pero no resuelve nada. Hay quienes dicen que es temporal: cuando ‘las cosas mejoren’ se recuperará lo perdido, y no: cualquier ventaja social perdida es permanente porque, al menos, siempre podrá mantenerse operativa la esencia -declarada- que llevó a esa pérdida: el mantenimiento de la competitividad. Siempre. En el caso de Nissan la reducción de costes: ¿cómo va a aceptar la matriz, por muy bien que vuelvan a ir las cosas cuando sea que ello ocurra, que los costes aumenten?, absurdo, ¿verdad?.

Por cierto: los trabajadores de la Zona Franca no van a ver congelada su remuneración, sino reducida: igual remuneración a más tiempo de trabajo, pero no se dice así porque es también es feo. Reflexión: si el salario es el precio del trabajo, ¿qué lectura debe hacerse de las reducciones salariales?.

Y quienes dicen que ese: ‘los ajustes salariales’ es el camino para que la economía sea competitiva, al margen de que puede dudarse de que una pérdida del 5% en su remuneración les ocasione un problema insalvable (el porcentaje elegido no es casual), no sé si son conscientes de que cada vez que lo dicen están dando un paso más hacia la mexicanización de la economía española, o catalana, en este caso; aunque, posiblemente, ello sea algo inevitable.

(En Enero la venta de automóviles en España ha bajado, mucho, respecto al 2010 y su Plan 2000E, algo en relación al 2009 y un superporrón respecto al 2008: el 53,9%. Es por el desempleo del factor trabajo, sí, pero también por otra cosa: el 70% de los automóviles se venden a crédito, y hoy no hay crédito, ya, por el desempleo, pero Uds. saben que no es sólo por eso)

(Pues pienso que sí, que el acuerdo social ayer firmado se parece bastante a los Pactos de la Moncloa (en lo económico: hoy es nula la probabilidad de que haya en España un golpe de estado militar). En el 77 la economía española estaba en estado de derribo con una inflación acumulada del 30% debido a los aumentos salariales que se habían concedido a la población a fin de comprar el olvido de esa población a 36 años de dictadura y, así, tener una transición tranquila; pero eso había tenido consecuencias en un entorno internacional a caballo de dos catapúns petroleros.

Entonces España tuvo que demostrar estabilidad para que no se le expulsara del club de los países receptores de inversión extranjera; hoy España debe demostrar que hará los recortes que haga falta para asegurar que va a pagar a quienes le compren la deuda. Evidentemente no es lo mismo, pero se le parece tanto …

Y, bueno, parece ser que a quienes ha de gustar gusta lo que se hace: entonces la inversión extranjera, no sólo se quedó sino que aumentó, ahora la prima de riesgo del reino está bajando, claro que puede volver a subir en cualquier momento: mover unos cuantos miles de millones de un servidor a otro se hace oprimiendo una tecla, mover una fábrica de automóviles de un país a otro cuesta bastante más.

Por cierto, en la puesta en marcha del IRPF que hoy conocemos mucho tuvieron que ver los Pactos, ¿qué nuevos pagos nos deparará este Acuerdo?. Otro por cierto: de aquellos pactos el español medio salió más empobrecido, estos Acuerdos aumentarán una situación que ya es de empobrecimiento).

(Qué casualidad casual: el Martes 1 el Primer Ministro irlandés anuncia elecciones par el día 25 de los corrientes y el Miércoles 2 Standard & Poor’s le pone a Irlanda la lupa encima de la deuda diciéndole que si en Abril las cosas no pintan mejor en el país le baja la calificación: mi lectura: la población irlandesa que vote lo que le de la gana el día 25, pero como el nuevo Gobierno salido de las elecciones se aparte un nanómetro de lo que ya está firmado …).

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

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miércoles, 2 de febrero de 2011

El recorte de las pensiones impulsa los planes privados en las empresas

Muchas grandes compañías, pero no todas, tienen complementos de jubilación como gancho laboral. Con el recorte de las prestaciones públicas, los empleados mirarán con lupa estos incentivos.

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La reforma en las pensiones públicas y su progresivo empobrecimiento van a poner a prueba los sistemas complementarios en las empresas. Además de los planes privados de pensiones, figuran los sistemas de empleo, en los que una empresa realiza, de su bolsillo, aportaciones a una hucha para el trabajador en función de un porcentaje de su sueldo (ingreso definido).

La mayoría de las grandes empresas cotizadas, como Iberdrola, Endesa, Gas Natural, Repsol, Iberia, Telefónica, Santander y BBVA, tiene estos planes, pero otras, como Inditex, Ebro Foods o muchas de las constructoras, carecen de ellos. En España, existen 2,17 millones de trabajadores activos con estos complementos, frente a los 17,5 millones de cotizantes a la Seguridad Social que están ocupados. Es decir, que sólo el 12,4% de los empleados disponen de estos complementos.

Estos planes empresariales forman parte de los beneficios sociales que la compañía utiliza para atraer, retener o incentivar trabajadores y talento. En el pasado, han contado con poca atención, pero ahora adquieren más relevancia que nunca.

Sueldo y bonus
Begoña Benito, consejera de la consultora Mercer, asegura que “antes, se preguntaba por el sueldo fijo y por el valor del bonus. Ahora, se habla de todos los conceptos y, en función del sector y la empresa, contemplar los planes de pensiones es decisivo en la contratación”.

Jaime Nieto, director de Towers Watson, explica que las pensiones siempre han sido difíciles de explicar. Por eso, los empleados no les han prestado atención hasta ahora. Pero el hecho de que las menguantes pensiones públicas sean actualidad, unido a la proliferación de planes de retribución flexible, en los que el profesional decide los ingredientes de su compensación, contribuyen a que aumente su interés.

Carlos Delgado, socio director de Compensa, explica que “los sistemas de previsión siempre han existido, pero pocos profesionales los valoraban; ahora, se empiezan a apreciar”. Las empresas se han dado cuenta de que “suponen un elemento para atraer a los mejores”.

Jaime Sánchez, director de previsión social de Endesa, resalta que el plan de pensiones que la eléctrica ofrece a todo su colectivo laboral es uno de los pilares de los beneficios sociales. Y recuerda que ese programa, que gestiona Ibercaja, fue premiado como el mejor fondo de pensiones en España en 2009.

Pese a todo, no hay un modelo estándar, ni un sector más propenso que otro a implantar estos sistemas, aunque destaca la industria constructora por la ausencia de planes complementarios. En los planes de las empresas existen denominadores comunes, como la aportación definida (cantidad periódica fija), que es habitual porque reduce riesgos (las aportaciones son conocidas y determinan futuras prestaciones). En la banca, tanto Santander como BBVA cuentan con aportaciones periódicas pactadas para las pensiones de sus empleados. Éstas ascendieron a unos 15 y 39 millones de euros en 2009, respectivamente, según sus memorias anuales.

Sergi Pérez, socio director y responsable de servicios de compensación en España de Hay Group, resalta que no todos los profesionales tienen una aportación tan generosa como los directivos y, entre éstos, hay diferencias.

“La proporción de ejecutivos con un plan se ha incrementado hasta el 80% en las cotizadas”, explica. Ahora bien, “si en los miembros del comité de dirección está entre el 8% y el 14%, en el caso de la alta dirección puede llegar hasta el 25% de su retribución”, dice. Pérez no cree que, a medio plazo, la reforma en pensiones públicas suponga un aumento de las empresas con planes de pensiones. Pero sí prevé un aumento del porcentaje de aportación sobre la retribución fija en las que se contemple este ingrediente retributivo.

2,17 millones de afortunados con un plan extra
En 2010, España sumaba 1.903 planes de pensiones empresariales, o sistemas de empleo, según datos de la asociación Inverco. El número de partícipes ascendía a 2.171.021, cifra récord que supone un 12,7% más que diciembre de 2009. El crecimiento es muy superior a los fondos de pensiones individuales, con 8,5 millones de partícipes, apenas un 0,8% más. El patrimonio llegó a los 31.238 millones, tras la aportación neta de 330 millones (1.623 de aportación bruta, menos 1.292 millones de prestaciones). La rentabilidad se sitúa por encima de la media, con un 6,26% a 20 años, frente al 5,28% de todos los fondos.

fuente: http://www.expansion.com/2011/02/02/empresas/1296604098.html

CUÁNDO SE SOLUCIONARÁ EL TEMA DEL PARO?

Así anunciaba Le Monde el dato del desempleo del factor trabajo en España correspondiente al cuarto trimestre del 2010: el 20,5% en términos desestacionalizados (Angel Laborda, en El País Negocios del 30.01.2010, Pág. 28) el pasado Viernes: “Plus d’un Espagnol sur cinq au chômage à la fin de 2010”.

Al respecto un apunte, una cifra. La tasa de actividad, el porcentaje de personas entre 16 y 65 años que dicen que están dispuestas a trabajar sobre el total de la población comprendida entre esas edades, era, a 31.12.2010, del 59,99%, en Dinamarca el 78%; ¿qué quiere esto decir, pues que si España con su tasa de actividad -muy baja-, el desempleo del factor trabajo que es el que es, imaginen que niveles alcanzaría el paro si España tuviese una tasa de actividad como la de Dinamarca.

No es extraño que la población activa aumente: en el cuarto trimestre del 2010 en 27.000 personas: en términos desestacionalizados (misma fuente); ¿por qué?, porque a medida que el desempleo vaya aumentando y más el de larga duración, más personas tratarán de encontrar un empleo a fin de aportar algo a la renta familiar. En el 2008, cuando la tasa de desempleo comenzó a crecer con fuerza, distintas interpretaciones se hicieron en el sentido de que la población activa decrecería debido al retorno de inmigrantes a sus países de procedencia, y si, han habido retornos, pero para la mayoría de los llegados por mal que en España estén las cosas, las oportunidades aquí son superiores a las que se dan en sus lugares de procedencia.

Incluso la población activa ha aumentado también a pesar de las personas desanimadas que han abandonado la búsqueda de una ocupación porque, pura y simplemente, no la encuentran. Y lo más chocante: el desempleo puede ‘mejorar’ a medida que más inmigración se vaya y más personas se desanimen en la búsqueda de un empleo.

Es perverso, ya: la población ocupada puede mantenerse en los niveles actuales o incluso reducirse, y el desempleo puede bajar, simplemente porque la población activa descienda, no porque la demanda de trabajo aumente. Si eso sucediese, ¿saldría en la tele algún miembro del Gobierno -del que fuese- vanagloriándose de la mejoría que habría experimentado el desempleo?.

Y claro la gente, la población, el hombre de la calle, pregunta: ‘¿Cuándo se solucionará el tema del paro?’, sinceramente pienso que nunca: pienso que nunca España alcanzará una tasa de desempleo real del 4,3%, que es el que ahora muestra Holanda. España, entre 1995 y el 2009 tuvo su momento, estuvo de moda: se le admitió, se aceptó, que España hiciese las cosas como sabía hacerlas, y España hizo muchos pisos, y muchos Ibizas, Fiestas y Corsas, y atendió a muchísimos turistas de cerveza y bañador, y sirvió requetemuchas paellas en chiringuitos de playa, y aunque con carencias flagrantes, ‘España fue bien’ y la tasa de paro en España llegó a situarse en el 7,9% (es curioso: la que ahora tiene Dinamarca cuando las cosas van mal); pero aquello acabó, ahora toca otra cosa, España ha dejado de estar de moda, y ni sabe ni puede dar la vuelta a la situación.

¿Qué le espera al factor trabajo español?, pues, pienso, tasas de desempleo estructural muy elevado, mucho, y tasas de temporalidad y empleo a tiempo parcial -forzado- elevadísimas a partir de que la crisis finalice, y superelevadas mientras la crisis dure. Ya nunca, pienso, las cosas volverán a hacerse como España las hizo, sin embargo España tiene la población que tiene, con la formación que tiene, y tiene el modelo productivo que tiene, con las empresas que tiene que producen los bienes que producen de la forma que los producen, y -ya hemos llegado- para eso esas empresas tenían que ocupar a la población activa que han ocupado, pero que ya no ocupan, por eso España no crece al 2,0%, que es la tasa a la que la economía española debe crecer, como mínimo, para generar empleo. Acaben Uds. mismas/os el razonamiento: si España ya no va a volver a hacer lo que hacía como lo hacía …).

(Túnez, Egipto, ¿Marruecos mañana?. ‘El pueblo pide libertad’. ‘El pueblo exige democracia’. Claro, pero Egipto lleva inmerso en una dictadura desde hace siglos, con su actual presidente treinta años, sin embargo, ni hace un par de años, ni hace diez, la ciudadanía egipcia exigió democracia. Pueden hacerse todos los análisis geopolíticos que se quieran pero la realidad es que el pueblo egipcio se ha echado a la calle cuando el precio del cereal se ha disparado, lo mismo que en Túnez.

A partir de ahí el pueblo ha sido más consciente -de lo que ya era- de que está sumido en la miseria: la tasa de pobreza -egipcia- en Egipto supera el 40% y el subempleo (¿se imaginan como debe ser el subempleo en Egipto?) puede superar el 60% de la población. A esa gente -¿qué expectativas tiene esa población?-, al egipcio medio, no le quedaba casi nada y, encima, sube el precio del cereal, ¿la salida natural?, el motín.

Ahora se le darán a esas revueltas las interpretaciones que se les quiera dar, y se beneficiarán de ellas quienes tienen capacidad de mover los hilos de las mismas, como en Francia: fueron los sans-culottes quienes tomaron la Bastille, y les Tuileries y fueron sans-culottes los que murieron en la Revolución, pero fue la Bourgeoisie quien de ello se benefició, ahora sucederá lo mismo; pero si la crisis de 1787 no hubiese tenido lugar, los hechos que precipitaron el declive del Anciene Régime se hubieran desarrollado de otra manera, ¡seguro!: la crisis del 87 agudizó el sentimiento de miseria del pueblo francés; como ahora en Egipto y en Túnez, de momento.

¿La solución?, ni idea. De lo esencial, la demanda es muy superior a la oferta, y la disponibilidad de commodities, su acceso, es el que es. A partir de aquí …).

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

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martes, 1 de febrero de 2011

Y LOS MERCADOS SIGUEN SIN FIARSE DE ESPAÑA

Cada año es así, como ‘Matrix reloaded’ (Wachowski brothers, 2003). Se va a la Montaña Mágica, se hacen reuniones, se asisten a cenas en petit comité (algunas/os) con personas muy importantes, y hasta el año que viene, y así desde 1973.

Este año la Ministra de Economía del Reino de España ha estado en una sesión ‘a puerta cerrada’ que llevaba por título “Creando un crecimiento económico sostenible” (El País del 28.01.2011, en su Pág. 25, publica una entrevista con la Sra. Elena Salgado, sugerencia: léanla). (Entre nosotros: ¿qué debe entenderse, hoy, por ‘crecimiento económico sostenible’?, ¿cómo casa un crecimiento económico sostenible con 4,697 millones de personas desempleadas?).

La persona que ocupa la cartera de Economía (tendría que ser ‘que lleva’, ¿no?) en unos momentos como los actuales en un país como España, independientemente de su color político, lo tiene muy crudo: tiene que convencer de un montón de personas que España va a poder hacer lo-que-sea-que-ese-montón-de-personas-le-digan-que-tiene-que-hacer y, además, tiene que vender a la opinión pública de aquí -a los votantes- que eso-que-España-tiene-que-hacer es lo que más le conviene hacer.

Y ‘los mercados’ siguen sin fiarse de España, ¿a quién le extraña?. ¿Cómo se van a fiar los mercados de España si en España había al empezar este año 4,697 millones de desempleados y si las cuentas de España mostraban un déficit del 9%?. Esos mercados que han de continuar financiándonos han de creerse que España va a poder pagar los intereses y que va a seguir conservando una estructura financiera en orden y lo más sana posible, pero las posibilidades de crecimiento, es decir, de generación de actividad, lo cierto es que no lo garantizan excesivamente.

Dijo la Señora Ministra: “La imagen de España ha mejorado en Davos respecto a la anterior edición, y mejorará aún más cuando se conozcan los detalles del acuerdo sobre pensiones” (misma fuente). Veamos, ¿la imagen de España mejorará cuando los mercados sepan que ya está aprobado que la tendencia de las pensiones españolas es a la baja?. Si es así … lo que indicaría el razonamiento es que las posibilidades de mejora que los mercados otorgan a la economía española son bastante mínimas: la mejora es el empobrecimiento para poder pagar lo que se debe.

M. Jean-Clude Trichet, por su parte: “No hay contradicciones entre un camino decidido hacia la responsabilidad fiscal y lo que es necesario para sentar las bases de crecimiento”. (Misma fuente). ¿Del crecimiento entendido como ‘incremento de PIB’ independientemente de cómo el PIB crezca, de cómo como se halle el entorno social y de la situación de la que se parta?. Si en los dos años siguientes, por decir algo, el PIB decrece el 20% y al tercer año crece el 1% en una atmósfera de pobreza y atraso, ¿se habrá cumplido el objetivo?.

Y Mr. Simon Johnson, del MIT: “ (…)toda esa cultura de casino fue consecuencia de la desregulación” (El País 29.01.2011, Pág. 25). Pero no se dice que la eliminación de la regulación fue imprescindible para crecer, es decir, para que las entidades financieras pudieran hacer lo que hicieron, y eso que hicieron permitió el crecimiento de los años de ‘el mundo va bien’.

La conclusión final de Davos 2011: unánime: en Davos no hay disensiones, no podía ser otra: el optimismo: la crisis ya ha acabado; y yo pienso que no, pienso que este es el mensaje que se da -que se vende- a la población, a una población lastrada por una deuda que ya arrastraba y a la que tendrá que sumar la nueva deuda generada por los rescates monstruosos de entidades financieras y planes de estímulo de, pienso, nula eficiencia: el 39% del PIB de la UE se ha gastado en esas cosas (por cierto, ¿qué partido político de qué país escribió en el programa con el que concurrió a las últimas elecciones que iba a hacer algo como lo que ha hecho?), una población a la que se le está recortando el modelo de protección social porque no se puede pagar, una población cuajada de desempleo y/o subempleo y cuyas remuneraciones cada vez van a tener que atender a más tasas y a unos precios más elevados de unos bienes elaborados a partir de unas commodities cada vez más escasas. ¿Debe sentirse muy optimista alguien con un panorama como ese ante si?.

Mensaje optimista porque … ¿por qué?, ¿en qué ha basado su optimismo Davos 2011?. De entrada, pienso que ese optimismo no es tal debido a la base sobre la que la salida de la crisis se sustenta: en replicar en los BRIC, y en el Sudeste de Asia, y en gran parte de América Latina el esquema que llevó a la crisis de la que en Davos se da por acabada: el hiperendeudamiento de la población para megaconsumir.

La crisis, pienso, justo acaba de empezar. Hoy los procesos económicos del planeta son humo prendido en el aire con deseos de volver a ‘lo de ayer’, pero el modelo ya se manifestó agotado en el 2007, y desde entonces hemos ido ‘empujando los días para que pasasen los años’, de tal modo que hoy todo lo que nos sostiene se aguanta en el espacio con esos deseos de volver a hacer lo que se hacía ayer. Pero la verdad es que las deudas no se pueden pagar, el exceso de capacidad productiva es inabsorbible, a la economía USA ya no se le puede sostener durante más tiempo, la capacidad de generación de PIB de los BRIC no soporta una deuda equivalente a la que propició ‘el milagro’ en ‘los ricos’, los recursos son escasos, y cada vez es menos necesaria una población susceptible de ser activa que procede de una población total que no cesa de aumentar. ¿Es ese un escenario para ser optimista?.

Mañana aparecerá un dato negativo en una pantalla de un ordenador de una entidad financiera, o en Argelia las reivindicaciones populares harán descender el flujo de gas que el país exporta, o un país latinoamericano dirá que el año pasado contabilizó mal sus exportaciones de bananas, o, de repente, será terrible e insoportable que Bélgica esté sin Gobierno, y todo se vendrá abajo porque esa cosa que ha sucedido se dirá que es crucial para que el mundo siga funcionando. Entonces saldrá alguno de los expertos que ha estado en Davos 2011 y dirá que se ha producido una recaída, y no: será la misma cosa que ayer era y que, sin que nos pidieran permiso, todos hemos pagado -y todos vamos a seguir pagando- para que pareciese que se estaba yendo.

Para acabar, una sugerencia: recorten, copien, esas frases que en el Davos de este año han sido dichas, guárdenlas para cuando la crisis se visibilice (¿en todo su esplendor?) y aparezcan los que las pronunciaron diciendo aquello de ‘Yo ya dije que esto aún no se había solucionado’. Ya saben: los hay que se apuntan al ni sí ni no, y también a todo lo contrario.

(Del desempleo hablaremos mañana).

Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.

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