lunes, 17 de diciembre de 2012

Sanidad y pensiones en los países desarrollados ¿Quién pondrá los cuartos, el dinero sobre la mesa?


Hay un famoso dicho que reza “un economista es aquel que predice lo que va a pasar, y luego te explica porque no ha pasado”. Yo soy economista, y siento decir que en muchos casos, más de lo que sería recomendable, no le falta razón. No es que los economistas tengamos menos formación que otras ramas profesionales, que no es cierto, o que seamos más incapaces de interpretar correctamente los datos, al menos no en todos los casos, simplemente que nuestras previsiones se basan en multitud de variables con un alto grado de incertidumbre. Eso, y que desde hace años nuestra profesión ha derivado más a un ejercicio académico e intelectual, que a plasmar la situación del mundo real.
Así lo cree también el Nobel de Economía Ronald Coase, que en un reciente artículo publicado en la revista empresarial de Harvard, abogaba por volver a la antigua concepción de la economía.
Coase dice en este artículo que la economía que en la actualidad se presenta en los libros de textos y se enseña en las aulas, no tiene mucho que ver con la gestión empresarial, y mucho menos con el espíritu empresarial. El grado en el que la economía está aislada de los asuntos cotidianos es extraordinario y lamentable.
Este no era el caso en el pasado, añade Coase. Cuando la economía moderna nació, Adam Smith la concibió como un estudio sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones. Su trabajo “La Riqueza de las Naciones”, fue muy leído por empresarios, incluso aunque en él se les menospreciaba sin rodeos por su codicia, su miopía y por otros defectos.
El libro también despertó encendidos debates entre los políticos, sobre el comercio y otras políticas económicas. La comunidad académica en esos días era pequeña, y los economistas tuvieron que apelar a un público más amplio.
En el siglo 20, la economía se consolidó como una profesión, y los economistas podían darse el lujo de escribir exclusivamente para sí mismos. Al mismo tiempo, el campo de estudio experimentó un cambio de paradigma, y se identificó gradualmente como un enfoque teórico, renunciando al mundo real como objetivo. Hoy en día, el factor productivo y empresarial está marginado en la economía, y la cuestión paradigmática es más bien estática de la asignación de los recursos. Las herramientas utilizadas por los economistas para analizar las empresas son demasiado abstractas y especulativas para ofrecer una orientación a los empresarios en su lucha constante para traer nuevos productos de bajo costo a los consumidores.
Esta separación de la economía de un uso funcional, ha dañado gravemente tanto a la comunidad empresarial como a la disciplina académica. Puesto que ofrece poco desde el punto de vista práctico, los directivos y empresarios dependen de su propia visión para sus negocios, de su juicio personal y de la regla del pulgar para la toma de decisiones. En tiempos de crisis, cuando los líderes empresariales pierden su confianza en sí mismos, buscan a menudo al poder político para llenar el vacío. El gobierno es cada vez más la solución definitiva a difíciles problemas económicos. Desde la innovación al empleo.
La ciencia económica se transforma así en un instrumento conveniente que el estado utiliza para manejar la economía, en lugar de una herramienta que ilumine al público acerca de como funciona. Pero debido a que ya no está firmemente basada en la investigación empírica, es mucho más difícil hacer esta tarea. Durante la mayor parte de la historia humana, las familias y las tribus vivían en gran parte de su propia economía de subsistencia, y sus conexiones con el mundo exterior era débil e intermitente. Esto cambió por completo con el surgimiento de la sociedad comercial. Hoy en día, la moderna economía de mercado, con su cada vez más fina división del trabajo, depende de una red comercial en constante expansión. Requiere de una intrincada red de instituciones sociales para coordinar el funcionamiento de los mercados y las empresas, a través de diferentes fronteras.
En estos momentos, en que la economía moderna es cada vez más intensiva institucionalmente, la reducción de la economía a un mero enfoque teórico, está preocupando bastante.
Ha llegado el momento de volver a unir el campo gravemente empobrecido de la ciencia económica con la economía. Las economías de mercado que están surgiendo en China, India, África y en otros lugares, anuncian una nueva era de iniciativa empresarial, y con ello oportunidades sin precedentes para que los economistas estudien cómo la economía de mercado adquiere su resistencia en sociedades con diversidad cultural, institucional y organizativa. Pero el conocimiento vendrá sólo si la economía puede ser reorientada al estudio del hombre tal como es, y del sistema económico tal como existe en la realidad.


lacartadelabolsa

¡Salven a la Economía de los Economistas!


Hay un famoso dicho que reza “un economista es aquel que predice lo que va a pasar, y luego te explica porque no ha pasado”. Yo soy economista, y siento decir que en muchos casos, más de lo que sería recomendable, no le falta razón. No es que los economistas tengamos menos formación que otras ramas profesionales, que no es cierto, o que seamos más incapaces de interpretar correctamente los datos, al menos no en todos los casos, simplemente que nuestras previsiones se basan en multitud de variables con un alto grado de incertidumbre. Eso, y que desde hace años nuestra profesión ha derivado más a un ejercicio académico e intelectual, que a plasmar la situación del mundo real.
Así lo cree también el Nobel de Economía Ronald Coase, que en un reciente artículo publicado en la revista empresarial de Harvard, abogaba por volver a la antigua concepción de la economía.
Coase dice en este artículo que la economía que en la actualidad se presenta en los libros de textos y se enseña en las aulas, no tiene mucho que ver con la gestión empresarial, y mucho menos con el espíritu empresarial. El grado en el que la economía está aislada de los asuntos cotidianos es extraordinario y lamentable.
Este no era el caso en el pasado, añade Coase. Cuando la economía moderna nació, Adam Smith la concibió como un estudio sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones. Su trabajo “La Riqueza de las Naciones”, fue muy leído por empresarios, incluso aunque en él se les menospreciaba sin rodeos por su codicia, su miopía y por otros defectos.
El libro también despertó encendidos debates entre los políticos, sobre el comercio y otras políticas económicas. La comunidad académica en esos días era pequeña, y los economistas tuvieron que apelar a un público más amplio. 
En el siglo 20, la economía se consolidó como una profesión, y los economistas podían darse el lujo de escribir exclusivamente para sí mismos. Al mismo tiempo, el campo de estudio experimentó un cambio de paradigma, y se identificó gradualmente como un enfoque teórico, renunciando al mundo real como objetivo. Hoy en día, el factor productivo y empresarial está marginado en la economía, y la cuestión paradigmática es más bien estática de la asignación de los recursos. Las herramientas utilizadas por los economistas para analizar las empresas son demasiado abstractas y especulativas para ofrecer una orientación a los empresarios en su lucha constante para traer nuevos productos de bajo costo a los consumidores.
Esta separación de la economía de un uso funcional, ha dañado gravemente tanto a la comunidad empresarial como a la disciplina académica. Puesto que ofrece poco desde el punto de vista práctico, los directivos y empresarios dependen de su propia visión para sus negocios, de su juicio personal y de la regla del pulgar para la toma de decisiones. En tiempos de crisis, cuando los líderes empresariales pierden su confianza en sí mismos, buscan a menudo al poder político para llenar el vacío. El gobierno es cada vez más la solución definitiva a difíciles problemas económicos. Desde la innovación al empleo.
La ciencia económica se transforma así en un instrumento conveniente que el estado utiliza para manejar la economía, en lugar de una herramienta que ilumine al público acerca de como funciona. Pero debido a que ya no está firmemente basada en la investigación empírica, es mucho más difícil hacer esta tarea. Durante la mayor parte de la historia humana, las familias y las tribus vivían en gran parte de su propia economía de subsistencia, y sus conexiones con el mundo exterior era débil e intermitente. Esto cambió por completo con el surgimiento de la sociedad comercial. Hoy en día, la moderna economía de mercado, con su cada vez más fina división del trabajo, depende de una red comercial en constante expansión. Requiere de una intrincada red de instituciones sociales para coordinar el funcionamiento de los mercados y las empresas, a través de diferentes fronteras.
En estos momentos, en que la economía moderna es cada vez más intensiva institucionalmente, la reducción de la economía a un mero enfoque teórico, está preocupando bastante.
Ha llegado el momento de volver a unir el campo gravemente empobrecido de la ciencia económica con la economía. Las economías de mercado que están surgiendo en China, India, África y en otros lugares, anuncian una nueva era de iniciativa empresarial, y con ello oportunidades sin precedentes para que los economistas estudien cómo la economía de mercado adquiere su resistencia en sociedades con diversidad cultural, institucional y organizativa. Pero el conocimiento vendrá sólo si la economía puede ser reorientada al estudio del hombre tal como es, y del sistema económico tal como existe en la realidad.

fuente: lacartadelabolsa

sábado, 15 de diciembre de 2012

Video Analisis con Roberto Moro


Video Analisis con Roberto Moro de Apta Negocios: IBEX35, SP500, DAX, Popular, Telefonica, BBVA, Santander, Gamesa, Viscofan, Mediaset 14-12-12


Silvio Berlusconi vende su 'picadero' de Cerdeña por 450 millones de euros


Silvio Berlusconi está dispuesto a vender Villa Certosa, su majestuosa mansión en Porto Rotondo bañada por las aguas de Cerdeña y que ha servido de escondite para sus noches más locas. Esto es lo que afirma el diario local La Nuova Sardegna, que cifra la transacción en unos  450 millones de euros, aunque todavía se desconoce la identidad del que será nuevo propietario de una de las casas más polémicas de Italia tras haber albergado entre sus paredes diversos escándalos.
Il Cavalieri está harto de que su escondite esté en boca de todos a raíz de las fotografías realizadas por el cámara Antonello Zappadu. Este gráfico consiguió inmortalizar en 2009 algunas de las orgias que se han llevada a cabo en esta privilegiada mansión. En ellas no sólo participaba el mandatario italiano, sino que también lo hacia su homologo polaco, Mirek Topolanek, ambos rodeados de una legión de jóvenes ligeritas de ropa. De hecho, una de las instantáneas más comentadas tiene como protagonista al presidente polaco, en la cual se le puede ver completamente desnudo momentos antes de darse un refrescante baño en la piscina. (Vea todas las imágenes).
Estas polémicas, que tenían como telón de fondo su preciada mansión, le han empujado a deshacerse de ella: “Lo voy a vender todo, estoy harto”, anunció Berlusconi en su momento. Este enclave de Cerdeña, de 4.000 metros cuadrados entre bosques, jardines,  piscinas y fuentes, pretendía ser su enclave secreto. Pero todas las medidas de seguridad tomadas fueron hábilmente burladas dejando al descubierto jugosos escándalos. Ahora, el controvertido político ha decidido trasladar la diversión a Kenia.

Silvio Berlusconi vende su 'picadero' de Cerdeña por 450 millones de euros

Las mejores tarjetas de crédito para esta Navidad


Se avecinan tiempos de paz, felicidad, turrones, familia… y muchas compras. Es lo que tiene la Navidad y, al final, en tiempos de crisis o de bonanza, siempre se acaba pasando por caja y haciendo uso de la tarjeta de crédito. Por ello resulta imprescindible conocer las ventajas que podemos tener con nuestro ‘dinero de plástico’ y que muchas veces se traduce en devolución de un porcentaje de nuestras compras, descuentos en determinados establecimientos, gasolineras… que pueden aliviar el bolsillo.
Vaya por delante que el pago con la tarjeta de crédito debe ser siempre el último recurso. El coste de utilizar el dinero de plástico se ha encarecido hasta una media de tipos de interés del 16,82%, según los datos del último estudio de Tecnocom. Una cifra que ha obligado a los españoles a desprenderse de más de siete millones de tarjetas desde que empezó la crisis. Muchos no han vuelto a solicitarlas por la subida, también muy importante, de los costes de emisión.
Aunque no hay chollos, a día de hoy se pueden encontrar varias tarjetas de crédito en el mercado con condiciones muy ventajosas al menos en comparación con la competencia. Una de ellas es la de Evo Banco, que se contrata junto a la Cuenta Inteligente de la entidad, que disfruta de uno de los intereses más bajos del mercado, el 12% TAE. También devuelve el 1% de todas las compras realizadas y permite retirar efectivo en cualquier cajero de España.
Otro producto con condiciones muy interesantes es la tarjeta Visa Oro que ofrece ING Direct a coste cero si el cliente abre una cuenta nómina. En este caso, el descuento es en gasolineras Galp (3%) y BP (2%) y los intereses por compras aplazadas se sitúan en el 14% TAE. Con esta tarjeta es posible sacar dinero en todos los cajeros de la red 4B.
Por tipo de interés otras tres tarjetas se mueven en unos niveles muy competitivos, respecto al resto del mercado. Banesto y su tarjeta de crédito clásica, contratable al abrir una cuenta en la entidad a través de su red de oficinas o Internet, da la posibilidad de financiar las compras a partir de un tipo de interés del 12,68%, con posibilidad de sacar dinero desde cualquier cajero 4B. Junto a ésta, la financiación ofrecida por Ibercaja asciende al 15% y por Inversis y su Visa Classic un 6%. Sin embargo, está última obliga a devolver el importe de las compras en un plazo máximo de seis meses, frente al plazo de un año de sus competidoras. 
Otro de los factores clave, además de la financiación son otras ventajas como, por ejemplo, seguros de viaje, accidentes, compras…En este apartado hay dos que destacan por encima del resto. La primera es la que ofrece American Express. Su‘Gold American Card’ incluye seguros de viaje,compras y accidentes así como acceso a salas vip en los principales aeropuertos españoles. Sin embargo, olvídese del coste gratuito. Después del primer año, el cliente tendrá que abonar 130 euros de cuota anual. El interés para financiar las compras asciende al 19,95% TAE.
Por su parte, la tarjeta Citi Oro de Citibank no tiene coste anual y ofrece seguros por retraso de vuelo, retraso de equipaje (a partir de 4 horas de demora), pérdida de equipaje y protección de compras por robo o daño accidental. La financiación de las compras aplazadas cuenta con un tipo de interés del 26,8%.
Unos tipos disuasorios que explican por qué se utiliza sólo una muy pequeña parte del crédito concedido. Si no hay más remedio que agarrarse a la tarjeta para financiar la Navidad y la terrible cuesta de enero, es hora de mantener la cabeza fría, gastando sólo lo estrictamente indispensable y pagando por debajo de la media del mercado. Ofertas no faltan. 
fuente: http://www.cotizalia.com/en-exclusiva/2012/12/15/las-mejores-tarjetas-de-credito-para-esta-navidad-7552/

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