miércoles, 2 de diciembre de 2015

Los Bancos van a sufrir un doloroso “momento Uber”

Antony Jenkins, ex consejero delegado de Barclays, pinta un panorama de pesadilla para el futuro de los grandes bancos. Y es que las grandes entidades bancarias se arriesgan a convertirse en meras utilities de capital operando en un ambiente menos rentable altamente regulado, una situación que no será tolerada por los accionistas.
Jenkins dice que un evento Uber en la industria podría reducir la plantilla en los grandes bancos tradicionales en hasta un 50%, mientras que la rentabilidad en algunas zonas podría colapsarse en más del 60% - un pronóstico arriesgado de un hombre que, hasta hace poco, dirigía uno de los bancos más grandes de Gran Bretaña.

Y añade: "En mi opinión, sólo unos pocos grandes bancos tendrán el coraje y la decisión para ganar en este nuevo campo."

¿El problema? La tecnología financiera, más conocida como Fintech.

Jenkins, que fue derrocado como consejero delegado de Barclays en julio, dice que una nueva ola de nuevas empresas tecnológicas que pueden hacer las cosas mejor, más rápido y más baratas que los grandes bancos irrumpirá en los negocios tradicionales como préstamos, pagos y gestión de patrimonios.

Y no es el único que lo piensa. Una encuesta realizada por la firma de software de Temenos encontró que el 27% de los directivos de los bancos señalaron a las compañías tecnológicas como las mayores amenazas para sus negocios.

De hecho, ya estamos viendo que esto está sucediendo en nuevas empresas como Lending Club y Funding Circle (préstamos), Square (pagos), Nutmeg (gestión de patrimonio), y TransferWise (pagos internacionales).

Jenkins visitó Silicon Valley recientemente para codearse con los tipos de Fintech y está convencido de que los servicios financieros están a punto de verse acosados de la misma manera que han sido las telecomunicaciones y la industria de la música.

Veremos una gran presión sobre los bancos incumbentes, que tendrán que esforzarse para implementar nuevas tecnologías al mismo ritmo que sus nuevos rivales. Eso hará que cada vez sea más difícil ofrecer el rendimiento y la rentabilidad que sus accionistas demandan.

En última instancia, esas fuerzas obligarán a los grandes bancos a automatizar significativamente su negocio. Mi predicción es que el número de sucursales y las personas empleadas en el sector de servicios financieros puede disminuir hasta en un 50% en los próximos 10 años, e incluso en un escenario menos adverso hay que esperar un descenso de al menos el 20%.

Jenkins también citó la investigación de la consultora McKinsey que señalaba que la tecnología acabará con dos tercios de las ganancias de operaciones provenientes de los créditos minoristas, los préstamos para automóviles y las tarjetas de crédito.

Así que ¿por qué los bancos están sufriendo de repente el acoso de nuevas empresas de alta tecnología? Hay dos grandes factores.

En primer lugar, la crisis financiera de 2008. No sólo hizo que aumentara la desconfianza sobre los grandes bancos, haciendo que la gente estuviera más dispuesta a operar con nuevas empresas, sino que también provocó despidos masivos de un enorme número de personas altamente cualificadas en el mundo de finanzas que intentaron hacer algo nuevo en el sector.

El crash de 2008 también dio lugar a un gran aumento de la regulación, lo que ha obligado a los bancos a retirar su atención de las necesidades del cliente.

La segunda razón es que el coste de iniciar un negocio tecnológico es muy bajo. Se pensaba que se necesitarían 50 millones de dólares para implementar una empresa online - por lo menos la mitad se iría en servidores.

Pero el advenimiento de la computación en nube, permite pagar por espacio a medida que se crece, y el surgimiento de APIs, que permiten comprar herramientas que pueden conectarse para confeccionar un producto, ha reducido sensiblemente los costes.

Un informe de CB Insights a principios de este año, estimaba que el coste para poner en marcha una nueva empresa se había reducido a sólo 5000 dólares para el año 2011. Esto parece un poco optimista para una Fintech, ya que podría necesitar una inversión inicial de unos 2 millones de dólares.

Pero mientras que Jenkins es bastante pesimista sobre las perspectivas de los grandes bancos en el futuro, no piensa en un apocalipsis por el momento.

Fintech todavía no es un sector pujante, pero con el tsunami de capital de trabajo que fluirá al sector no podemos estar muy lejos.

Fuentes: Oscar Williams-Grut

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