martes, 19 de julio de 2016

¿Vienen 20 años de bajas rentabilidades en Bolsa y renta fija?

En las últimas tres décadas, las Bolsas y la renta fija han vivido una era dorada. Pero los expertos de McKinsey sostienen que los mercados entraron el pasado año en un entorno de volatilidad y bajas rentabilidades que podría extenderse durante los próximos 20 años. En las últimas tres décadas, los mercados se han visto sacudidos por la peor crisis financiera desde la Gran Depresión, el estallido de la burbuja de las puntocom, la peor caída diaria de la historia de Wall Street y la crisis de los emergentes de finales de los 90. Sin embargo, en este periodo las Bolsas y la renta fija vivieron una era dorada que podría haber llegado a su fin, dejando paso a dos décadas de pobres rentabilidades. Esta es la principal conclusión de un reciente estudio de McKinsey Global Institute, que aconseja a los inversores que rebajen sus expectativas para los próximos 20 años. La firma señala que entre 1985 y 2014 la renta variable de Europa Occidental y EEUU generó una rentabilidad media anual del 7,9%, incluyendo dividendos, mientras que la renta fija generó retornos medios del 5,9% en Europa. Estas cifras, muy superiores a la media del último siglo, habrían sido posibles gracias a una serie de factores coyunturales.

Oferta y demanda

Dice el profesor George Akerlof que “(Cuando) hay un desempleo tan elevado es porque claramente, la demanda de empleo es inferior a la oferta disponible: necesitas crear más demanda, trabajos adicionales y por tanto, un plan de estímulo”. Cierto, pero: 1) España tiene que encontrar 51 mM€ para alcanzar el compromiso de déficit cero en el 2020, y 2) la demanda de trabajo existe cuando se necesita trabajo, crear tal necesidad a base de estímulos equivale a meterse en una dinámica ficticia como la del ‘España va bien’ que ya vimos como acabó.

“Los ingleses tienen mucho peso en la Bolsa española. Aún no he visto ventas a cualquier precio…”

"....sino todo lo contrario: compraron a saco el viernes 24 de junio, en un fenómeno, que sólo los más sabios han calificado de oportunidad histórica de compra, porque hay vida después del Brexit. Conviene, no obstante, estar muy atentos, porque en cualquier momento podría producirse un movimiento de vuelta a casa. Tras el corralito de importantes fondos de inversión, lo normal es que se produzcan desinversiones en otras áreas para tapar los agujeros de la estructura nacional. Un fenómeno ahora menos grave que en el pasado ¿Recuerdan la Crisis Rusa, por ejemplo, o las que se sucedieron en Latinoamérica? Es la Globalización, tan criticada ahora, la que mitiga, precisamente, los efectos perversos del giro radical en el movimiento de capitales. Hay que considerar, en este encuadre, que la City londinense es lugar de paso obligado de muchos capitales internacionales, que invierten en la Bolsa española. Por ejemplo, los de los fondos USA, que de este modo sortean penalizaciones impositivas. Y junto a los extranjeros, los amos de la Bolsa española son las familias. Una Bolsa, la nuestra, que ha cambiado de fisonomía en los últimos años, como vemos en el informe adjunto", me dice el CEO de una importante gestora de fondos.

lunes, 18 de julio de 2016

El motivo de subida de las bolsas solo nos puede llevar al desastre

La semana pasada la bolsa estadounidense alcanzó máximos de todos los tiempos, llevando a sus índices a desarrollar la segunda tendencia alcista más duradera y la cuarta más poderosa de la historia. Todo ello se produjo con un nuevo gobierno en el Reino Unido de línea dura que sugiere que las negociaciones sobre la salida de la UE van a ser difíciles. También con la mayor probabilidad estimada de recesión económica en EE.UU. en años, y con unos resultados empresariales, que aunque en fase incipiente, amenazan con ser el quinto trimestre consecutivo de caída en los beneficios. 
Atrás han quedado ya las pérdidas producidas tras el referéndum británico y la victoria de la opción Brexit. Hemos visto también alzas en la libra y en muchas materias primas. Las preguntas que deberíamos hacernos es, ¿a qué son debidas estas compras? ¿ha desaparecido ya el miedo inversor a un empeoramiento de la economía a nivel global? ¿porque esa gran diferencia entre los fundamentales y la reacción de los mercados? Guillermo Barba nos da la respuesta en su último artículo:
La respuesta no es una buena noticia. Todo lo contrario.

“¿Seguro que es la hora de los chicharros o nos quedamos con los bancos?...”

"Muchos se lamen las heridas. Otros juran en arameo por haberse perdido el rebote. Aquellos consideran que, por fin, llegó la hora de los chicharros. Pero ¿qué modelo es mejor el de los chicharros o el de los bancos? Quizá la combinación de éxito sea la suma de los dos, porque, a la postre, los bancos se han convertido en chicharros. Chicharros, chicharros...Hay auténticos profesionales de la Bolsa dedicados a esta aventura, a esta pesca singular en las aguas poco profundas, casi a pie de playa, de los mercados. Hay, también, jugadores de casino, que ponen fichas en todos los huecos. En el caso concreto de nuestro mercado, juegan sumas de dinero elevadas en compañías con cotizaciones muy bajas, lo que no quiere decir que sean compañías que cotizan con multiplicadores baratos. Es más, conforme pasa el tiempo aumenta el número de empresas que han elegido el concurso de acreedores y que, en el mismo acto, se encuentran con la cotización suspendida durante meses y meses. Una auténtica trampa mortal, porque la liquidez es la norma sagrada de los mercados. Hay dos clases de actuar con chicharros en la Bolsa. O especular por especular muy a corto plazo, sin distinciones entre valores. O elegir una buena presa, una compañía con expectativas de crecimiento. Si se acierta, el éxito estará asegurado. La Historia de las Bolsas del mundo está llena de ambas situaciones", me dice uno de los viejos lobos de mar de la Bolsa española, que me envía el siguiente enlace:

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