viernes, 9 de noviembre de 2012

Desahucios

Desde el 2008, ya pero es desde hace un poco más de un año y sobre todo desde hace seis meses cuando el tema ha saltado a la calle con toda su violencia. Coincidiendo con el aumento del desempleo, con las previsiones a peor que organismos y entidades de todo el planeta están elaborando para la economía española, con la aprobación -con mayoría absoluta- de unos Presupuestos que son irreales porque están basados en un punto de partida imposible, con la certeza de que tales Presupuestos van a ser rehechos por los MiB en cuanto quien tiene que dar la luz verde para que se ponga en marcha el segundo rescate parcial del reino la de.
Las revoluciones ya no están de moda por lo que ninguna va a haber, suceda lo que suceda, si; y no será por las medidas represivas que los cuerpos de seguridad del Estado y de Gobiernos regionales desarrollen, no, sino porque ahora no existe un caldo de cultivo revolucionario por la sencilla razón de que las ideologías se han ido con el viento. Las revoluciones no están de moda, pero la ciudadanía cada vez se siente peor porque cada vez está peor teniendo en cuenta que hasta hace cuatro días le decían que todo iba de cine. ¡Pero si hasta el Sr. Ministro de Hacienda dijo en el Parlamento cuando la ‘discusión’ parlamentaria de los Presupuestos que los actuales iban a ser los del ‘fin de la recesión’!.
La ciudadanía está hasta allí de que sus ingresos cada vez den para menos, porque, no nos engañemos, el problema de España y de las españolas y españoles es de ingresos, no de gastos. Pienso que la inmensa mayoría de la población estaría de acuerdo en que ‘vale, no me puedo cambiar el Audi cada año ni cada año puedo ir a esquiar a Cortina d’Ampezzo, pero es que tengo que comprar los yogures por unidades y no sé si me va a llegar para pagar la hipoteca’. Ese es EL problema: que los ingresos medios de la gente media -de la ‘clase media’- ya no dan para lo esencial. Ahora añádase aquí todo lo que se quiera.
Ingresos. El 16,9% de la población mayor de 65 años es pobre, lo es el 21% de las personas con edades comprendidas entre 16 y 64 años, y el 26,5% de la menor de esa edad. Pobreza: está perfectamente delimitado lo que es la pobreza: unos ingresos anuales por todo concepto menores al 60% de la renta mediana. ¿Cuánto es eso? 7.818 euros anuales para un adulto, 10.163 para un adulto y un menor, 11.727 para dos adultos, 14.072 para dos adultos y un menor, 16.418 para dos adultos y dos menores; son datos recientísimos de Cáritas, y lo son para toda España, y sí, ya sé que el nivel de precios no es igual en Roses, Girona, que en Algeciras, Cádiz. (Deberes: dividan las cantidades anteriores entre 12 y verán lo que sale).
Pero lo peor no es eso. En 1997, cuando ESP empezaba a ‘ir bien’, la tasa de pobreza global era del 20,1%; en el 2006, cuando cualquiera podía acceder a la vivienda de sus sueños, lo era del 19,9%; el año del crash, el 2010, del 20,7%, y en lo que llevamos del 2012 lo es del 20,7%. En ESP la tendencia de la pobreza nunca ha inflexado, y a la vez se han destruido a decenas de miles puestos de trabajo con remuneraciones suficientes; ya, ya, con remuneraciones de boom insostenible, pero eso al PIB del momento no le importa en absoluto. Y no: sobre todo esto nunca jamás ningún político de ningún color ha dicho nada en absoluto.
Ahora, como ESP está mal, muchas de esas personas no pueden pagar las cuotas de las hipotecas que se les concedieron cuando ESP iba bien a fin de que fuese mejor, y eso es algo que va a seguir porque ESP va a peor.
Pienso que el tema de los impagos de hipotecas se ha enfocado mal, y no me estoy refiriendo a cambiar ninguna ley promulgada en 1909 porque cuando esas hipotecas fueron solicitadas y concedidas unos y otros sabían lo que iba a pasar si se impagaban, y si no se sabía tenía que haberse informado y preguntado. Pero la situación peor es aquella en la que alguien tiene toda la razón y quienes tiene enfrente no tienen ninguna; ¿por qué?, pues porque entonces muchos pierden y nadie gana; aunque parezca que sí; máxime cuando lo que ahora está sucediendo con los desahucios estaba, en el 2008, más que visto que iba a suceder. Y sí, como en muchas situaciones el tamaño es importante: aunque en el fondo lo sea, no es lo mismo que anualmente se desahucien a 1.000 familias que a 10.000.
Pienso que Bancos + Autoridades + Constructoras + Asociaciones de consumidores + Entes locales, tenían que haber diseñado algún procedimiento. Simplifico todo: si una familia debe un capital más intereses de X a pagar en 30 años y no puede pagar X/360 al mes, pues se prolonga el plazo los años que sea necesario, a un interés mayor, se compensa con fondos públicos a la entidad financiera en cuestión, y punto pelota. Hubiese salido muchísimo más barato y el Banco Malo, S.A. podría, incluso, no haber existido (o haber estado limitado exclusivamente a terrenos), las viviendas por acabar se hubiesen terminado y se hubieran evitado esos esqueletos inútiles que jalonan la geografía de ESP. ¿Las segundas residencias?, pues se alquilan por temporada: al menos algo se hubiese sacado: ahora se están pudriendo.
Y lo mejor: se hubiese evitado esa tragedia de los desahucios.
Ahora Uds. se preguntarán porqué no se ha hecho nada de nada en un sentido como este. Pues deduzcan, que para eso son Uds. muy inteligentes.
(El del fondo pregunta (hacía tiempo que estaba callado): ‘¿Y quienes no pueden pagar nada de nada?’. Primero concentrémonos en los primeros).
Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

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